¡Pero cómo voy a llevar a mi hijo a un colegio lleno de inmigrantes!

Por Javier Segura del Pozo
Médico salubrista

Ahora que se inicia el nuevo curso escolar, no es extraño escuchar esta opinión de muchos padres, que acaba determinando el rechazo de los colegios públicos (con mayor concentración de hijos de inmigrantes) y la elección de un colegio concertado (que tienden a tener un alumnado étnicamente más homogéneo y nativo), favoreciéndose aun más la creación de guetos escolares para hijos de inmigrantes. Pero cabe preguntarnos: ¿Qué importa más para el rendimiento escolar: que haya más o menos hijos de inmigrantes en el colegio o el nivel social de la familia? 

Para contestar a esta pregunta, es muy esclarecedor el trabajo que presentó Héctor Cebolla Boado, profesor del Departamento de Estructura Social de la UNED, titulado “¿Qué piensan los hijos de los inmigrantes en Madrid?”, en las interesantes jornadas “Construyendo la convivencia: de la tolerancia a la interculturalidad Madrid”, impulsadas por los Servicios Sociales municipales de Madrid y celebradas el 8 de abril de 2014. Apoyándose en varios trabajos empíricos (PISA 2012, la ultima Encuesta Nacional de Sanidad de 2011 y la encuesta Chances,  realizada en Madrid en 2011 a 2.718 niños en los dos últimos cursos de ESO), Héctor va desarrollando su hipótesis que apunta, entre otras cosas,  a que la clase social de origen del alumno es más importante para explicar las diferencias en los rendimientos escolares, que la proporción de inmigrantes que tiene el colegio al que acude. Me impresionó especialmente esta grafica de abajo, basada en los resultados de matemáticas del examen PISA 2012.

 efecto conc inmigrantes en rend escolar

Efecto de la concentración de inmigrantes en los centros educativos y estatus social de padres de alumnos. Relación entre nota media en matemáticas en la prueba de Pisa 2012  y porcentaje de hijos de inmigrantes en el centro. A la izquierda: sin ajustar por clase social de origen del alumno; a la derecha: ajustado por clase social de origen del alumno. Fuente: Héctor Cebolla Boado, “¿Qué piensan los hijos de los inmigrantes en Madrid?”. Jornadas “Construyendo la convivencia: de la tolerancia a la interculturalidad Madrid”,  Madrid, 8 de abril de 2014.

Como veis, la grafica de la izquierda parece dar la razón a los padres que quieren evitar colegios con alta concentración de inmigrantes: cuanta mayor proporción de inmigrantes, menor nota media en matemáticas (baja la nota media de 500 a 340 puntos, según tenga el colegio un 10 o un 100% de inmigrantes). Pero fijaros que pasa si se ajustan estos resultados por la clase social de origen de los padres (grafica de la derecha). Este gradiente se estrecha de 500 a 440 de nota media. Es decir, lo que va a determinar principalmente que tu hijo saque mejor o peor nota media, no va a ser la concentración de inmigrantes en el colegio, sino las ventajas o desventajas de origen que supone pertenecer a una clase social determinada, que va asociada a mayores estimulos para el aprendizaje, mayores recursos extraescolares de apoyo,  mayores exigencias y expectativas académicas, etc.

 guetos escolares

Hijos de inmigrantes a la salida de un colegio ¡Contra los guetos esclares y a favor de la valoración de la diversidad socio-cultural en nuestros centros educativos!

Esto no quiere decir que el colegio elegido no sea importante: que tenga mejores profesores, mejor proyecto educativo, mejores condiciones y recursos, especialmente para atender las diferentes necesidades educativas, etc. Pero es especialmente importante para los hijos de inmigrantes. Esto se ve en esta otra grafica que muestra que el rendimiento medio en matemáticas de alumnos (nativos y de inmigrantes) de educación secundaria tiene una mediana similar, alrededor de los 510 puntos  (cada línea representa a un centro escolar). Sin embargo, la dispersión o el rango de notas medias es mayor entre los alumnos hijos de inmigrantes (entre 380 y 620),  que entre los hijos de nativos (entre 460 y 580). También se ve que hay colegios con un  gradiente directo entre rendimiento en matemáticas y proporción de alumnos inmigrantes.

 importa el colegio 

¿Importa el colegio? Relación entre nota media en matemáticas y estatus migratorio, en diferentes centros de educación secundaria. Pisa 2012. Fuente: Héctor Cebolla Boado, “¿Qué piensan los hijos de los inmigrantes en Madrid?”. Jornadas “Construyendo la convivencia: de la tolerancia a la interculturalidad Madrid”,  Madrid, 8 de abril de 2014.

Os dejo aquí el link a la presentación completa de Hector Cebolla con quien espero compartir conocimientos y proyectos futuros de investigación sobre la influencia de las clases sociales y otros determinantes en la salud y la educación.

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9 pensamientos en “¡Pero cómo voy a llevar a mi hijo a un colegio lleno de inmigrantes!

  1. Gracias por el post, Javier, que como todos los que sacas hace pensar. Intervengo porque acabo de salir del proceso de elegir colegio de primaria para mi hijo. Vaya por delante que durante infantil ha ido a una guardería británica (para que aprendiera bien inglés, privadísima) y que empieza primaria en una cooperativa de padres (privada, pero por ser cooperativa de padres una “rara avis”). He vivido con pena no haber elegido una escuela pública, porque yo hice toda mi formación, de primaria a la universidad, en el ámbito público. Algunas consideraciones metodológicas sobre el trabajo de Héctor Cebolla, que me parece relevantísimo, y una conclusión general.
    1) ¿Cuál es la definición de % de inmigrantes en el centro educativo? En la guardería británica de mi hijo había muchos inmigrantes, pero la mayoría eran comunitarios y, en todo caso, todos de alto nivel socioeconómico. Es posible que la gran dispersión en las notas de los hijos de inmigrantes tengan que ver con eso. Incluso si PISA sólo mide colegios públicos, que creo que es así, no será el mismo tipo de inmigrantes en unos colegios que en otros dependiendo del barrio en el que se ubiquen.
    2) ¿Se ha estudiado si existía modificación de efectos de la clase social de los padres sobre la asociación de notas con % de inmigrantes? Es posible que lo que suceda es que si la clase social es alta, la asociación de notas y % de inmigrantes sea menos marcada. Este efecto no se aprecia si sólo se ajusta por clase social sin valorar previamente la existencia de una modificación de efectos.
    3) En relación a esto, con la desbandada de las clases acomodadas de la escuela pública, ¿cuántos padres de esas clases sociales quedan en las escuelas con alto porcentaje de inmigrantes de países de fuera de la OCDE? ¿Son suficientes para brindar resultados precisos?
    4) Hay que mirar las diferencias en notas absolutas con precaución, porque el rango de la variable nota en matemáticas no va de 0 a 500. Parece que hay un efecto suelo. Me explico. En el caso de que no hubiera modificación de efecto (ver punto anterior), con resultados como los de la figura de la izquierda, vemos que del rango total de notas esperadas en matemáticas (200: de la puntuación más alta, 500, al que suponemos límite inferior del intervalo de confianza de la más baja, 300), tras el ajuste por clase social (figura de la derecha) todavía hay una diferencia en medias entre el porcentaje más bajo y alto de inmigrantes en la escuela de más de 50 puntos (algo menos de 500 menos algo menos de 450). Eso supone que si unos padres de una misma clase social decidieran enviar a sus hijos a dos colegios distintos, uno con 10% de inmigrantes y otro con 100%, el que fuera al colegio con 100% de inmigrantes obtendría una puntuación un 25% más baja en matemáticas del rango de notas observado que su hermano . Es decir, que haya más o menos inmigrantes en la escuela sigue teniendo un impacto, y no menor, en las calificaciones de los alumnos independientemente de la clase social de los padres. Suponiendo que las notas sean una buena medida del conocimiento alcanzado, ¿compensa este resultado inferior del que va al colegio con 100% de inmigrantes el que esté expuesto a una mayor diversidad cultural?
    5) En este tipo de trabajos, casi más interesantes que los valores medios son los “outliers”, es decir, los colegios que obtienen unos resultados fuera de los esperado para su concentración de inmigrantes, especialmente los que obtienen mejores resultados de lo esperado. Sería muy interesante saber qué características tienen estos colegios. No sé si por ejemplo los colegios de barrios acomodados con más inmigrantes de países de la OCDE estarán entre ellos. Si sacaramos a estos “outliers” de los modelos. quizá el impacto del % de inmigrantes sobre las calificaciones sería aún más marcado y menor el efecto protector de la clase social de los padres.
    6) Los intervalos de confianza presentados, ¿tienen en cuenta que los niños pertenecen a clases y estas a escuelas, lo que hace que no sean independientes entre sí y que los errores de estimación sean mayores?

    Conclusión:
    Sé que que las clases acomodadas lleven a sus hijos a la escuela pública es muy bueno para ella, porque habitualmente estos sectores de la población tienen alta capacidad crítica y, sobre todo, más recursos (de “contactos” entre ellos) para hacer llegar sus críticas y que se traduzcan en mejoras. Pero se me hace muy difícil exponer a un hijo a un entorno educativo donde es más difícil progresar porque, por ejemplo, constantemente se incorporan niños que no saben español sin que haya profesores de apoyo para enseñarles el idioma, o porque hay más alumnos con problemas de conflictividad social (que aunque no tiene que ver necesariamente con el estatus de ser inmigrante, sí es más frecuente en los colegios más humildes donde hay más inmigrantes). Cuando no hemos conseguido una mejora de los medios educativos en los colegios públicos de barrios humildes, se me hace difícil matricular a mi hijo en uno de ellos. La situación de los colegios públicos de barrios acomodados y homogéneos socialmente es diferente. Sé que pedir estas mejoras “desde fuera” es menos efectivo. La decisión que hemos tomado respecto a la escolarización de mi hijo demuestra cuál es mi respuesta a este dilema.

  2. Gracias, Angel por tu muy interesante y valiente aportación.Tus preguntas metodológicas se las pasaré a Héctor Cebolla por si quiere contestarlas. Tus respetables opiniones sobre las razones para seguir optando por un colegio no público, se las dejo a los lectores que queiran aprovechar este artículo para debatir.

    Un abrazo para tí y tu hijo.

    Javier

  3. Vaya por delante Ángel que me parece valiente tu comentario público de la opción que has tomado para la escolarización de tu hijo; no puedo hacer aportaciones metodológicas al artículo; pero como madre de dos hijos, de 19 y 20 años, que han ido a Escuela Infantil pública, colegio público, instituto público y que están en la universidad pública me gustaría compartir que yo aparqué el informe Pisa, y llevé a la pública a mis hijos.

    En sus coles ha habido inmigrantes, tanto intracomunitarios como extracomunitarios, también ha habido niños gitanos; y precisamente esa diversidad les ha hecho plantearse las diferencias desde que eran enanos, pero las han asumido. Igual que asumen que algunos niños “de aquí” son muy diferentes a ellos, sus papás opinan diferente que los suyos, hacen cosas diferentes, comidas diferentes y ellos lo asumen con naturalidad.


    Siempre quieres cuidar a tus hijos, los querríamos tener entre algodones…., pero eso no puede ser. Si queremos que tengan las mayores oportunidades laborales tendremos que buscar el mejor instituto privado y por supuesto la mejor universidad privada……. y así…. ¿hasta cuándo? Siempre habrá algo mejor para ellos y nosotros ¿lo vamos a perseguir hasta el infinito? Cuando salgan de la burbuja, ¿sabrán desenvolverse? O seguiremos marcándoles el camino. 
La educación también es diversidad, aceptar y convivir con lo diferente, la riqueza cultural que aportan otros niños inmigrantes, el respeto y la educación de esos niños para con sus padres y sus amigos.
 No les podemos proteger siempre, debemos sopesar los beneficios educativos, frente a los beneficios de experiencias de vida, que es lo que si les va a ayudar en el futuro y les va a hacer buenas personas.

  4. Otra reflexión más. Cada vez que observo resultados sobre el mayor éxito escolar en función de la clase social de pertenencia y el tipo de centro (con o sin hijos de extranjeros), me asalta la misma cuestión: ¿por qué no hay diferencias mayores?.
    Aquí van algunas posibles ideas para explicarlo:
    – En España no existen centros públicos y privados. Lo que existen son centros públicos y centros concertados cuya financiación depende de la administración (bueno, sí que hay privados puros, pero son muy pocos los que prescinden de la concertación). Es decir, casi todos los centros dependen de la financiación pública y esta es parecida para todos los centros (incluso, de acuerdo con algunos estándares peor para los centros concertados). En definitiva, la financiación es similar, por lo que la calidad no puede llegar a diferir sustancialmente. Aunque muchas veces pensemos lo contrario, la concertada no es una tabla de salvación cuando la pública se hunde. Si se hunde una, se hunde la otra. Esto es importante debido a la importante desinversión que ha sufrido la educación con los recortes.
    – ¿Son más educadas las clases altas?. Existe una relación clara entre nivel educativo y nivel salarial, pero no tan fuerte cómo podría pensarse. Por ejemplo, entre las pymes de mi provincia es frecuente que el nivel de formación de los directivos sea menor que el de los empleados y así en muchas organizaciones no tan pequeñas. Nuestro sistema laboral es relativamente meritocrático: personas con mejor formación, no consiguen necesariamente mejores puestos. El salario no está relacionado directamente con el nivel de formación, la posición que ocupas en la empresa o el valor de mercado de tu actividad son más relevantes. Por otro lado, formación académica no implica necesariamente mejores capacidades para transmitir a los hijos. Esto es largo de explicar, pero se puede pensar en lo siguiente: ¿Cuántos de los conocimientos adquiridos en una carrera universitaria sirven para relacionarse mejor con los demás, para empatizar, para transmitir, para ser mejor persona?.
    – ¿Lo hacen mejor las escuelas concertadas?. Las escuelas concertadas podrían aprovechar el importante potencial que supone contar con alumnos sin problemas económicos (que pueden comprar el material escolar, vestirse y alimentarse adecuadamente), que no tienen niveles particulares de tensión en casa provocados por la situación económica, ¿pero lo hace?. Creo que no y voy a intentar explicar porque intuyo que no. En España, los padres a la hora de elegir centro escolar, damos prioridad en la elección a elementos identitarios sobre las metodologías docentes. Es decir, nos importa más que vaya a la línea en castellano o en catalán, que el colegio sea plurilingüe, que sea católico o no, etc. a que se trabajen aspectos esenciales para el aprendizaje (motivación, confianza, emociones, etc.). De hecho algunas de las estrategias aplicadas van en contra de esto (por ejemplo, la lengua materna es la ideal para trasmitir emociones y con ello amor por el conocimiento…). He enseñado en varias lenguas y creo que aunque se dominen, lo que se trasmite en la lengua materna no se trasmite en ninguna otra. También he recibido clases en varias lenguas y tengo la misma percepción.
    – La influencia relativa de entorno familiar. Esto va en contra de todas las intuiciones, del sentido común y de lo que se ha de pensar de acuerdo con la psicología, la sociología, etc. Sin embargo, ¿cuántas horas pasan realmente los hijos con sus padres?, es decir, cuántas horas quedan una vez descontado el tipo en la escuela y antes las pantallas. Claro que un chaval reproducirá los acentos y formas de hablar de su casa, pero hoy por hoy tiene todos los registros disponibles a través de los medios de comunicación. Cuando toca y, lo he observado en varias ocasiones en el aula, cambian de registro y hablan con el acento y vocabulario anodino de los telediarios o las series de abogados. Me he encontrado en países del Este con gitanos en barrios marginales que me hablaban en correcto español por su afición a las telenovelas latinas.
    – La naturaleza humana. Este es un término que odio y no me gusta, pero vestidos de seda o desnudos, somos básicamente lo mismo. Nuestras capacidades intelectuales, cuando se dan unas características mínimas en el entorno, son muy parecidas.
    Lo lanzo aquí para contrastar con vuestras opiniones… pero ¿no deberían ser mayores las diferencias?. ¿No debería ser mayor la determinación del origen social?. ¿Cómo es posible que chicos y chicas de origen inmigrante, sin mayores recursos, puedan obtener mejores notas en selectivad que quienes vienen de los centros escolares más exclusivos?.

  5. Disculpad los errores ortográficos y gramaticales en el texto anterior. Lo he escrito rápidamente y está enviado sin haberlo revisado (ya no permite editarlo).

  6. Pingback: ¡Pero cómo voy a llevar a mi hijo a un colegio lleno de inmigrantes! | Boletín Informativo de la Sanidad Pública

  7. Querido Javier, muchas gracias como siempre por traernos cuestiones que tanto precisan de ser “problematizadas” como diría E Merhy. El tema que traes es además especialmente sensible, delicado, y precisa de “andar con pies de plomo”. Creo, sin haberlo revisado en profundidad, que el estudio que comentas de Héctor Cebolla es muy relevante porque pone sobre la mesa cuestiones calientes que se vienen evitando abordar en estos tiempos. Estoy de acuerdo con Ángel Rodríguez Lazo en que hay que indagar en todas las cuestiones metodológicas que él señala, para dar respuestas más certeras, ahora bien, también pienso (desde mi humilde opinión dado que no soy experta en investigación en el ámbito educativo) que hay una reflexión previa de índole conceptual que me gustaría compartir: ¿la nota media de matemáticas, por si sola, es un buen indicador de la educación de nuestros hijos e hijas? ¿no deberíamos diseñar indicadores/índices que nos “indicaran” cuan preparados están las futuras generaciones para hacer frente a la problemática de la vida en sociedades tan complejas como las que ahora tenemos?
    A título personal sí puedo decir que me he planteado esto muchas veces a lo largo de los últimos 18 años, que son los que tiene mi hija. Vivimos en un barrio con un 30% aproximadamente de población inmigrante procedentes en su mayoría de países de renta baja. Desde la escuela infantil hemos tenido un crisol de culturas en el aula, algunos años, en los reuniones de padres y madres, la única nacida en España era yo. Y a día de hoy, con mi hija a punto de entrar en la universidad con una nota media muy buena, creo que además ella lleva en su maleta de aprendizajes una riqueza de saberes y vivencias que han venido de estar en ese entorno multicultural.

  8. Gracias Javier por poner esta investigación de un aspecto social tan importante como es la educación, leyendo este estudio, me genera una complicación científica y personal. Yo soy una inmigrante que en mi país de origen mi hija acudía a un colegio de educación primaria privado bilingue, ahora en España acude a un colegio concertado, donde mas del 50% de su aula son niños nacidos en España cuyos padres son inmigrantes, y considero interesante si se podría diferenciar a estos grupos de niños (niños nacidos en España de padres inmigrantes o niños con experiencia previa educativa en sus países de origen que se incorporan a los colegios Españoles), recordar el puesto que ocupa España en los informes PISA. Coincido con los anteriores comentarios que como padres siempre deseamos lo mejor para los hijos, por ello a mi modesta opinión considero que primero debería evaluarse el modelo pedagógico que se imparte en los colegios, donde mejore las actividades cognitivas y sociales, esto lo menciono por mi experiencia personal porque no soy experta en educación; a mi hija no le ha costado mucho insertarse al sistema educativo a pesar que desde nuestra llegada tuvo que cambiarse a dos colegios por motivos de cambio de domicilio, ella presenta buenas notas en el colegio, considero que no ha tenido dificultades en su adaptación porque tuvo acceso a recursos educativos en nuestro país de origen pero a la vez también creo que el hecho de haber tenido la oportunidad de desarrollar habilidades sociales la ha ayudado mucho, pero a la vez observo que existen aspectos metodológicos educativos que solo la levan a realizar destrezas mecánicas y no razonadas, como por ejemplo el abordaje de problemas de matemáticas en la cual a veces le genera dificultades a pesar que ella tiene otro tipo de abordaje en la solución de estos problemas de matemática. Por ello insisto la evaluación de la educación debe ser mas integral.

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