#tequeremosjlrg

Por Javier Segura del Pozo
Médico salubrista

Cuando salga editado este post, habrá pasado de las 20.30 de hoy y estaremos homenajeando a nuestro querido Juan Luis Ruiz Gimenez en su (nuestra) querida Vallecas. Como parte de este merecido homenaje (tremendo y magno acontecimiento que reunirá una parte importante de lo más granado de la salud comunitaria madrileña, incluso diría que española) compartiré con vosotrxs parte del texto que le he escrito:

Me resulta difícil recordar la primera vez que conocí a Juan Luis. Creo que antes de verle, oí hablar de él. Probablemente fue a Rosa Bajo a finales de los 80, en la época de los gobiernos del PSOE, a nivel estatal y regional. Estábamos trabajando en el Servicio de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid con Domingo Melón, empujando, entre otras cosas, el alumbramiento de un decreto de creación de los consejos de salud de zona básica, como órganos de participación ciudadana, y le pedimos colaboración. Era el tiempo en que batallábamos por un tipo de Atención Primaria, más cercana a lo que definió Alma Ata, frente a las ya vigorosas huestes gerencialistas y clínico-centristas. Sabía que Juan Luis era “uno de los nuestros”, desde diferentes trincheras (Director General de Salud en Castilla la Mancha, Dirección médica Área I, etc.), pero no tuvimos apenas contactos y no conocía su biografía anterior.

juan-luis-ruizgimenez

JLRG al frente de la marea blanca

Posteriormente, en la primera era Gallardón, supe que estaba siendo un colaborador fundamental en el Plan Vallecas, en una de las primeras, raras y aisladas experiencias d presupuestos participativos (?) en nuestra región. Cosas que se permitía Don Alberto y que descolocaba a muchos. Me vinieron noticas de que una vez perdida la batalla frente a esas huestes gerencialistas (él y todos y todas la perdimos, incluida esa primera escuadra de valiosos gerentes/as y directores/as de Área del INSALD que habían desarrollado la red de equipos de atención primaria en los 80 con una visión más comunitaria de lo que se impuso posteriormente), se había refugiado en un centro de salud como “médico de familia de base”, y que desde allí, estaba formando valiosas camadas de residentes que, a su vera, conocían otro tipo de mirada y de práctica profesional. Estaba siendo señalado como el especialista en medicina comunitaria, dentro del ya ensimismado mundo de la MFyC. Me iba enterando que las mermadas huestes comunitarias, con él al frente, se habían reagrupado alrededor del PACAP, formando una pequeña, pero valiosa tribu[1], que intentaba convivir con otras dominantes en la SEMFyC, con una visión más individual y clínica. Eran consentidos, aunque periféricos, y cumplían un papel en la formación comunitaria y en la creación de redes colaborativas (revista “Comunidad”, REAC).

Alrededor del 2002, tras un autoexilio (¿retirada estratégica?) en Alcalá de Henares, volví a los servicios centrales de la Consejería, que ya estaban en la calle Aduana. Ahí tengo de los primeros recuerdos nítidos de Juan Luis, visitándome portando un inmenso archivador que contenía los materiales del curso de intervención comunitaria. Me trajo un abultado ejemplar como regalo. Estaba orgulloso de haber contribuido a reunir y diseñar el valioso material. A partir de aquel momento, recuerdo que fui invitado a participar por el PACAP en varios encuentros. Estaban interesados en que les hablara a los residentes y adjuntos de MFYC de las desigualdades sociales de salud, que les expusiera los mapas y las estadísticas de los estudios de epidemiologia social a unas promociones deformadas por la iglesia de la evidenciologia (medicina basada en la evidencia). Ya que era difícil que desde lo ético y lo filosófico se acercaran a aquello de que: “es más importante el código postal que el código genético” (es decir, el enfoque de los determinantes sociales de la salud), tal vez a golpe de Riesgo Relativo, p significativa y modelos de regresión logística, se caían del caballo y veían la luz.

Foto 02 - BC103 - Juan Luis Ruiz-Gimenez - BN GR

JLRG en Radio Vallekas

Fue el momento en que me rencontré con el mundo de la MFyC (no había vuelto a un congreso de MFyC desde 1982: el III que se celebró en Barcelona…vaya abuelete que estoy hecho!). Juan Luis, Rosa, Elena (Aguiló) y otras, me pusieron al día de los grandes cambios que había sufrido el colectivo MFyC desde entonces. Me llamó la atención el espacio dedicado a la industria farmacéutica en la sede del congreso de Valladolid. Entre otras cosas. Admiré a la tribu del PACAP por su tesón y esfuerzo, en medio de este ecosistema. Juan Luis les daba fuerza y era el elemento aglutinante. Actuaba a modo de patriarca, tenia (y tiene) una enorme autoridad moral en esta tribu.

A partir de ahí, mis encuentros con Juan Luis fueron haciéndose más frecuentes, en diferentes escenarios y campos de batalla, en los que se entrecruzaban las camisetas de profesional y de activista. En los últimos tres años nos veíamos en todos los fregados: en el origen del 15M; en el primer aniversario del 15M (adjunto la foto del acto en la Plaza Santa Ana); en la calle del Pez (en las frías estancias de Patio Maravillas), trabajando por “Yo si, sanidad universal”, con él, con las de siempre (Rosa, Elena,..), junto con la nueva generación de activistas nacidas en los 80, de las que aprendimos nuevas formas de lucha e incuso de lenguaje; en las manifestaciones de la marea blanca; en AMASAP; y este pasado año, en las primeras reuniones de Ganemos en la Tabacalera y en el centro cultural de Carabanchel, etc…

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Hablando sobre desigualdades sociales en salud, con megáfono en mano (!). Mayo 2012, primer aniversario del 15M, acto en la Plaza Santa Ana de Madrid, con Juan Luis Ruiz Gimenez y Rosa Bajo sosteniendo el plano del Dr, Philip Hauser de 1903 que ilustra las diferencias crónicas de mortalidad entre barrios de Madrid.

Ya en mi última etapa en el ayuntamiento de Madrid, le recuerdo tambien en mi despacho de Juan Esplandiu preparando las jornadas de AMASAP, pero también trabajando en largas jornadas los dos con Juan Oliva, para redactar el libro “Qué hacemos por la sanidad” (ver foto). Fue una oportunidad para intercambiar diferentes puntos de vista entre los tres sobre nuestra visión sobre los problemas y soluciones de la sanidad pública. Trabajamos juntos casi un año, superando el difícil retos de escribir a tres plumas y acercar posiciones, y estuvimos satisfechos del resultado. Yo tenia la fantasía de si conseguíamos los tres, que, aunque compartíamos muchos puntos de vista, partíamos de culturas profesionales (incluso políticas) diferentes, trenzar una propuesta común, era la prueba de que se podía construir una alternativa valiosa (más allá de la critica al neoliberalismo) en nuestro sistema sanitario. Algo así como un gobierno de coalición y un programa de gobierno de las diferentes izquierdas. (¡!)

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Portada del libro Qué hacemos con la sanidad pública

Entre Juan Luis y yo siempre he sentido que existía un aprecio mutuo, lo que nos ha facilitado debatir y discutir sobre temas complejos. Por ejemplo, sobre el valor de la red de centros municipales de salud, como apoyo/aliada (en vez de competidora) de la Primaria. Confío que ya esté convencido de ello.

Durante los últimos años fui conociendo algunos de los y las ex-resis de Juan Luis, a quien todxs veneran: ¡pedazo de profesionales y de personas! (solo mencionaré a Marta, Luisge, Daniel, Maria,…pero conocí a más), y a través de ellos y ellas conocí un poco más a Juan Luis. A valorar su fuerza y su profunda honradez y coherencia. Cuando leas estas líneas, Juan Luis, y te veas rodeado y acompañado en tu homenaje de tanto amor y admiración, quiero que sepas que te envidio profundamente. Pocas personas son capaces de dejar ese rastro de respeto, ese reconocimiento unánime, esa impronta en sus discípulos. Ya quisiera yo dentro de unos años…Por ello, ¡Enhorabuena, Juan Luis! Y estoy seguro que la semana que viene, cuando inicies tu post-jubilación, nos volveremos a reencontrar en la siguiente trinchera. ¡Anda que no quedan batallas por librar!

Gracias por estar ahí. Un fuerte abrazo, amigo.

——

[1] Uso la palabra tribu sin ningún sentido despectivo.

Un pensamiento en “#tequeremosjlrg

  1. No puedo por menos que unirme a la felicitación y homenaje al gran luchador y mejor persona que es Juan Luis …qué pena que no se vayan jubilando otros que sólo estorban o complican la vida a los demás…
    Repu

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