Un paseo por los barrios bajos del sur con mayor mortalidad (1893-1916): Lavapiés

Por Javier Segura del Pozo
Médico salubrista

Continuamos con nuestro paseo de principios del siglo XX por los barrios bajos de Madrid con mayor mortalidad (Vivir y morir en los barrios bajos del sur del sur de Madrid,1893-1914), intentando encontrar su explicación.  Empezamos en la anterior entrega visitando los barrios del distrito de Hospital (Doctor Fourquet, Santa Maria de la Cabeza, Delicias y Pacifico), y hoy rematamos el distrito, explorando el bullicioso Lavapiés, algunos de cuyos barrios (Jesús y Maria, Primavera y Lavapiés) tienen tasas de mortalidad que sobrepasaban las 40 muertes anuales por 1.000 habitantes.  Nos preguntamos si están relacionadas con el alto nivel de hacinamiento e insalubridad de sus casas de vecinos (corralas) o con las duras condiciones de vida y trabajo de sus vecinos y vecinas (la castiza y rebelde Manolería).

Vista panorámica de la Glorieta de Embajadores y Ronda de Toledo en 1929 (abajo en el centro: el actual IES Embajadores y la Tabacalera, y a su derecha, se ven las manzanas de casas del barrio de Lavapiés). Fuente: Aviación Militar, reproducido en E. Fernández Quintanilla “Memoria: información sobre la ciudad, año 1929”. Oficina Municipal de Información. Ayuntamiento de Madrid, 1929

Lavapiés clandestino

Ni ahora, ni a principios del siglo XX, la administración nombraba como “Lavapiés” el territorio que sus vecinos consideran su barrio: el que rodea la plaza de Lavapiés, tradicional punto clave de abastecimiento (mercado y fuente) del barrio. Ahora Lavapiés no existe administrativamente, sino que está integrado en el barrio de Embajadores. De igual forma, hace un siglo Lavapiés se dividía en varios barrios (ver mapas 2 y 3 de abajo), solo uno de los cuales se llamaba Lavapiés (de izquierda a derecha, siguiendo las agujas del reloj: Lavapiés, Jesús y Maria, Ministriles, Torrecilla, Primavera y Argumosa). Tal como nos aclara Alvaro Paris [1], “El concepto de barrio con el que se identifican los vecinos se asemeja más a la división en cuarteles, circunscripciones de mayor tamaño cuyo origen se remonta al establecimiento de la Corte en Madrid (…) (cuarteles de Maravillas, el Barquillo, Avapiés…ver mapa 1) (…) El barrio del Rastro no encontraba reflejo en la división administrativa, mientras que los cuarteles en los que se integraba (San Francisco hasta 1802 y San Isidro a partir de entonces) nunca adquirieron categoría de barrio en el discurso popular. Valga este apunte para ilustrar el conflicto existente entre dos concepciones de la ciudad: la de quienes la vivían y la de aquellos que trataban de controlarla”

Mapa 1: División administrativa de Madrid de 1768 en ocho Cuarteles: 1.Plaza Mayor, 2. Palacio, 3. Afligidos, 4. Maravillas, 5. Barquillo, 6. San Jerónimo, 7. Lavapiés y 8. San Francisco (que a su vez se subdividías en 64 barrios). Hasta 1835 Lavapies era uno de los cuarteles de Madrid, siendo posteriormente diluido en el distrito de Hospital. Fuente: http://madridysuhistoria.blogspot.com.es

 

Mapa 2: Disposición de distritos y barrios en el término municipal de Madrid, 1929. Fuente: E Fernández Quintanilla “Memoria: información sobre la ciudad, año 1929”. Oficina Municipal de Información. Ayuntamiento de Madrid, 1929

Mapa 3: Barrios de los distritos del sur de Madrid (Hospital, Inclusa, Latina). Ampliación del Mapa 2: Disposición de distritos y barrios en el término municipal de Madrid, 1929. Fuente: E. Fernández Quintanilla “Memoria: información sobre la ciudad, año 1929”. Oficina Municipal de Información, Ayuntamiento de Madrid, 1929

Barrios de Lavapies de elevado mortalidad: Jesus y Maria, Primavera, Argumosa  y Lavapiés.

Dentro de Lavapiés, había a principios del siglo XX cuatro barrios, situados alrededor de la plaza de Lavapies, que destacaban por sus altas tasas de mortalidad. En el estudio de Cesar Chicote de 1914 [2] son calificados de “barrios muy insalubres” por exceder el umbral de las 35 muertes por 1.000 habitantes: Jesus y Maria (42,6 muertes x 1.000), Primavera (42,3), Argumosa (39,8) y Lavapiés (38,1). Los dos primeros ocupaban en 1914 los puestos tercero y cuarto, respectivamente, del ranking de barrios con mayor mortalidad de Madrid. Comparando con el estudio anterior de Luis Diaz Simón de 1906, los vecinos y vecinas de los barrios de Lavapiés habían empeorado en 1914 aún más su elevado riesgo medio de mortalidad. Nueve año antes, en 1906 solo superaban el umbral (de los 35 muertes por 1.000) los barrios de Primavera (39) y Lavapiés (38,6), teniendo Jesús y Maria una tasa de 33 y Argumosa 27,4. Eran tasas notables aunque sin alcanzar los tremendos niveles del barrio de Santa Maria de la Cabeza (55,7) del mismo distrito, que exploramos en la pasada entrega. Por el contrario, Torrecilla, al oeste del inicio de la calle Santa Isabel, era el barrio de Lavapiés con menor mortalidad (23, 2) [3]. 

mortalidad 1906-1914 (Max)

Tabla comparativa de los rankings de barrios de Madrid con mayor mortalidad (>35 muertes x 1.000 habitantes) 1906-1914. A la izquierda, el estudio de 1906 de Luis Diaz Simón, y a la derecha, el estudio de 1914 de Cesar Chicote. Fuente: elaboración propia a partir de ambos estudios. En el estudio de 1906 sobresalen en la cabeza del ranking (excesivamente destacados) dos barrios donde se encontraba la Inclusa (barrio de Cabestreros) y el hospital general (barrio de Doctor Fourquet). En 1914 las tasas de estos dos barrios eran menores y más semejantes con el resto, lo que probablemente se deba a que se estimaron usando algún tipo de filtro por el lugar de residencia y no el de muerte.  Lavapiés pasó de no tener ningún barrio entre los diez primeros del ranking en 1906, a tener tres (Jesús María, Primavera y Argumosa) en 1914.

Estos barrios de Lavapies tienen características socio-demográficas y urbanísticas muy similares a los barrios vecinos del Rastro, pertenecientes al distrito de Inclusa, del que solo les separa, desde el punto de vista de los limites administrativos, la calle Amparo.

Mapa 4. Barrios de Lavapiés, 1906. (Recorte del mapa de barrios del distrito de Hospital que vimos en la anterior entrega) . Fuente: Madrid, planos de población, 1906. Sucesores de Rivadeneyra. Biblioteca Digital hispánica. Biblioteca Nacional

Vista actual del Campillo de Manuela, confluencia de las calles Jesus y Maria y Lavapiés, donde se iniciaba el barrio de Jesús y María, el que en 1912 tenia la mayor mortalidad de Lavapies. El antiguo Campillo de Manuela era el tramo de la actual calle de San Carlos comprendido entre Olivar y Lavapiés. Según la tradición, debía el nombre a una mujer llamada Manuela Garcia, que hacia 1652 regentaba una tabernucha muy popular entre “los bajos fondos” madrileños, donde se celebraban bailes y jolgorios, según nos cuenta Diego de Torres Villarroel en 1761 [4]. Fuente foto: http://www.lacasaenlavapies.com

La Manolería y sus corralas

Los barrios alrededor de la Plaza de Lavapiés son, junto con los del Rastro, los originales barrios bajos de Madrid. Se llamados “bajos” más por su situación orográfica respecto al más elevado casco antiguo, que por su baja extracción social. Fue la orografía del llamado barranco de Lavapiés con sus fatigosas cuestas para “subir” a la villa y corte, la que hizo que las clases privilegiadas no quisieran vivir originalmente aquí. Por ello, estos barrios bajos estaban habitados por las clases más populares y humildes de la capital, “la Manolería”, que siempre habían sido protagonistas de primera linea en las rebeliones populares madrileñas (desde el motín de Esquilache de marzo de 1766, hasta los acontecimientos de mayo del 1808, y posteriormente, la huelga general de 1917 y la resistencia popular frente al golpe de Estado de julio de 1936). Tal como actualmente, Lavapiés vivía la paradoja de ser identificado como el barrio más castizo y originario de Madrid, a pesar de haber forjado su cultura sobre el mestizaje, fruto del constante flujo de inmigrantes de las regiones vecinas a la capital (y hoy en día, ya de todas las partes del mundo).

Aunque el precio medio de sus alquileres era algo más elevado que en los “barrios negros” del arrabal Sur al otro lado de las Rondas (como Santa Maria de la Cabeza o Peñuelas), abundan las humildes casas de vecindad (“corralas”), con condiciones higiénicas lamentables (hacinamiento, humedad, mala ventilación e iluminación, ausencia de alcantarillado, etc.), cuyas potenciales emanaciones mefíticas tanto preocupaban a los salubristas de la época, como Mendez Alvaro, Monlau, Hauser [5]  y Chicote.

Plaza de Lavapiés, 1910. Anónimo. Fuente: Flickr

Como nos cuenta Maria Carmen Palao, en su valioso estudio sobre la Tuberculosos en España entre 1900 y 1939 [6]: “(…) los distritos de Hospital, Inclusa y Latina concentraban la mayor parte de las casas de vecindad, verdaderos focos de contagio debido a las altas tasas de hacinamiento. Adicionalmente, los distritos de Latina e Inclusa también contaban, a gran distancia del resto de distritos madrileños, con el mayor número de edificaciones no conectadas a la red de alcantarillado de toda la ciudad. En estas construcciones, cada cuarto era ocupado por familias completas; además, todas las familias de un mismo piso compartían el mismo retrete. En todas ellas se concentraban al menos 200 personas, dándose en algunos casos aglomeraciones de más de 300 vecinos, e incluso de más de 700 en la Ronda de Segovia (…).

“La estadística municipal comenzó a realizar en torno a 1928 un padrón sanitario de viviendas para identificar las manzanas más conflictivas en términos de hacinamiento, que continuaban localizándose en los “barrios bajos”, esto es, en los distritos de Hospital e Inclusa, a tenor de los primeros resultados. Estas construcciones, 46 en total, se localizaban en una zona delimitada al Sur por la Ronda de Valencia, al Norte por la calle Magdalena, al Este por las calles Santa Isabel y Salitre y al Oeste por la calle Ribera de Curtidores. Según el Estatuto Municipal, cada habitante de la ciudad debía disponer de 25 m2; sin embargo, en la mayoría de las manzanas estudiadas la ratio no llegaba a 10 m2. El caso más extremo se daba en la calle de la Fe, junto a la plaza de Lavapiés, donde el espacio por habitante se reducía a 2,18 m2 [7].

Tabla 1: Nivel de hacinamiento de las viviendas de las 46 manzanas de Lavapiés y el Rastro, estudiadas en el padrón sanitario de viviendas realizado en 1929. Destaca algunas manzanas del barrio de Primavera, como la de la calle Santa Fe con 2,18 metros por habitante. Fuente E. Fernández Quintanilla “Memoria: información sobre la ciudad, año 1929”. Oficina Municipal de Información, Ayuntamiento de Madrid, 1929, pag. 116-117.

Calle de la Fe en su cruce con la calle de Zurita, verano 2016, que formaban parte, a principios del siglo XX, del barrio de Primavera, uno de los de mayor mortalidad. Fuente: Blog “Un Sereno transitando en la ciudad” http://unserenotransitandolaciudad.com/2016/12/13/el-madrid-de-los-90-retratado-en-el-documental-souvenirs-de-madrid/

El vecindario de Lavapies vivía pues hacinado en un espacio pequeño, tal como se puede comprobar también en este mapa incluido en la memoria municipal de 1929 (15-20 años despues de los estudios de mortalidad mencionados):

Mapa 5: Mapa de hacinamiento por barrios de Madrid [“Higiene y salubridad”], 1929. Habitantes por hectáreas  (Categorías de la leyenda: en negro (más de 2.000 habitantes/Ha); en marrón oscuro (1.000 – 2.000 habitantes/Ha); en marrón claro (500-1.000 ha/Ha); en amarillo (200-500 ha/Ha); en blanco (menos de 200 hab/Ha). Fuente: Memoria: información sobre la ciudad, año 1929, Eugenio Fernández Quintanilla, Oficina Municipal de Información, Madrid, Ayuntamiento de Madrid. Accesible en: http://www.memoriademadrid.es

En el siguiente mapa 6 (recorte del mapa 5 anterior), se puede comprobar como en 1929 los barrios de alrededor de la plaza de Lavapies (esquina inferior derecha) estaban entre los más hacinados de la capital. Son los que están señalados en negro (máximo hacinamiento: <2.000 habitantes/Ha)

Mapa 6: Detalle del casco antiguo del mapa de hacinamiento por barrios de Madrid [“Higiene y salubridad”], 1929. Habitantes por hectáreas  (Categorías de la leyenda: en negro (más de 2.000 habitantes/Ha); en marrón oscuro (1.000 – 2.000 habitantes/Ha); en marrón claro (500-1.000 ha/Ha); en amarillo (200-500 ha/Ha); en blanco (menos de 200 hab/Ha). Fuente: Memoria: información sobre la ciudad, año 1929, Eugenio Fernández Quintanilla, Oficina Municipal de Información, Madrid, Ayuntamiento de Madrid. Accesible en: http://www.memoriademadrid.es

Vista de unas bulliciosas Plaza de Lavapiés y calle Valencia, llenas de gente, comercios y puestos callejeros en 1930. Foto insertada en una tarjeta postal francesa de Editions Cayón con “Textes du chroniqueur de Madrid, Pedro de Répide”

Buscarse la vida

El vecindario de Lavapiés eran artesanos empobrecidos, obreros de talleres y pequeñas manufacturas locales, jornaleros (algunos recién llegados del campo), empleados del comercio y vendedores callejeros (muchos en los vecinos mercados del Rastro, Plaza de la Cebada o de Santa Isabel).

Taller de carpinteria familiar, 1870. Fuente: Anónimo.

Como ya dijimos en las anteriores entregas, el empleo femenino, aunque invisible en las estadísticas oficiales, era una constante en los barrios bajos. Las mujeres apuntalaban la economía familiar como costureras o planchadoras dentro de la casa, o como vendedoras ambulantes, lavanderas o chicas de servir, fuera. La prostitución alrededor de la plaza de Lavapies tenía una tradición de más de dos siglos. A principios del XVII, el “Pregón general para la gobernación de esta Corte” determina que los prostíbulos deben concentrarse en el barranco de Lavapiés, situándose en este barrio varias mancebías, es decir sitios de prostitución regulados. Los alguaciles de Corte tenían prohibido ir a los prostíbulos para que no “arañen”, es decir para que no extorsionen a las prostitutas [8][9]).

Verduleras en la Plaza de la Cebada, 1901. Fuente foto: desconocida

Todos ellos y ellas llevaban una vida dura y precaria, que les exponía a muchas enfermedades y accidentes, les debilitaba por la pobre alimentación, el desgaste en el trabajo y la angustia cotidiana de buscarse la vida en la calle o en los talleres. Ello les abocaba a una corta esperanza de vida, tal como se deduce de las altas tasas de mortalidad de estos barrios en los estudios mencionados de 1906 (Luís Diaz Simón) y 1915 (Cesar Chicote).

Interior de la casa Cuartelillo de la plaza de Lavapìes en el Barrio de Lavapiés  (distrito de Hospital), 1914. Foto del libro: Cesar Chicote. “La vivienda insalubre en Madrid”. Imprenta municipal Ayuntamiento de Madrid. Madrid, 1914.

Lavapies era también un territorio industrial, de pequeños talleres, cuya actividad llenaba de ruidos sus calles, y con no pocas manufacturas, cuyas chimeneas se destacaban sobre el cielo del barrio. En parte, se debía a la tradición fabril promocionada por Carlos III, que a fines del siglo XVIII crea en la cercana glorieta de Embajadores la Real Fábrica de Aguardientes y Naipes, que José Bonaparte transformará en Fábrica de Tabacos. Se completa en época de Carlos IV con la Real Fábrica de Salitre, y en la de Fernando VII, con la Fábrica de Carruajes situada en la plaza de Lavapiés. En 1830 la iniciativa privada pone en marcha una Fábrica de Cervezas en Lavapiés, una fábrica de papel en Mesón de Paredes, otra de vidrio en la calle Valencia. Aunque a principios del siglo XX, las reales fabricas ya habían desaparecido del barrio (exceptuando la vecina Tabacalera), quedaban algunas fábricas pequeñas de tejas y ladrillos, productos químicos, alimentación o madera, sin contar las vecinas industrias del curtido y los despojos de los vecinos mataderos del Rastro y de la Puerta de Toledo [10].

Incendio de la Real Fábrica de Coches de Lavapiés  en agosto de 1800 .Texto de abajo: “Vista del incendio acaecido en la R.l Fabrica de Coches, de SS. MM. en el Abapies de Madrid, la noche del dia 18. de Agosto año de 1800.” Fuente: http://www.memoriademadrid.es/

Vista aerea de los edificios a ambos lados de la calle de Atocha, 1921. Colección Izquierdo-Maribanca. Partcular

Mercado de Santa Isabel, 1929. Fuente: Anónimo. Museo municipal de Madrid.

Con esta entrada acabamos nuestro paseo por los barrios bajos del distrito de Hospital (Doctor Fourquet, Santa Maria de la Cabeza, Delicias, Pacifico y barrios de Lavapiés) con mayor mortalidad. En las siguiente entregas, cruzaremos la calle Amparo para continuar el paseo por los barrios bajos del distrito de Inclusa (El Rastro, Peñuelas, Gasómetro, etc).

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Esta entrada forma parte de la serie La mortalidad en los barrios bajos de Madrid (1893-2012) de las que se han editado hasta ahora las siguientes entradas:

I. La mortalidad en los barrios bajos de Madrid (1893-1914)

1ª parte: el mapa de 1905 de Luis Diaz Simón

2ª parte: el mapa de 1914 de Cesar Chicote

3ª parte: Vivir y morir en los barrios bajos del sur de Madrid

4ª parte: Un paseo por los barrios bajos de Madrid con mayor mortalidad: Santa María de la Cabeza.

5ª parte: Un paseo por los barrios bajos de Madrid con mayor mortalidad: Lavapiés.

II. La mortalidad en los barrios bajos de Madrid (2009-2012)


 

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

[1] Paris, A. “La construcción del pueblo bajo en Madrid. Trabajo, cultura y política popular en la crisis del Antiguo Régimen (1780-1833)” SOCIOLOGÍA HISTÓRICA 3/2013: 337-366, pag 355

[2] Chicote, C. “La vivienda insalubre en Madrid”. Imprenta municipal Ayuntamiento de Madrid. Madrid, 1914.

[3] Diaz Simón, L. Los barrios bajos de Madrid, 1880-1936. Los libros de La Catarata, 2016, pag 144-168

[4] Torres Villarroel, Diego de. “El campillo de Manuela; pronostico diario de quartos de luna, con los sucessos elementares, aulicos, y politicos de la Europa, para el año de 1762” Madrid 1761.

[5] Hauser, F. “Madrid bajo el punto de vista médico-social”. Editora Nacional. Pags 532-533

[6] Palao, M.C. “Una perspectiva social de la tuberculosis en España: 1900-1939”. Congreso «Salud y ciudades en España, 1880-1940. Condiciones ambientales, niveles de vida e intervenciones sanitarias». Barcelona, 8-9 de julio de 2010.

[7] Fernández Quintanilla, E. “Memoria: información sobre la ciudad, año 1929”. Oficina Municipal de Información, Ayuntamiento de Madrid, 1929. pag 117

[8] Jesus Agua de la Roza y Victoria López Barahona. Apuntes del curso de “Historia de las clases populares en Madrid: siglos XVIII-XX” Enero-junio 2017. Fundación 1º de Mayo, CC.OO & Taller de Historia Social de la UAM ( http://www.historiasocial.org/?publicacion=1 ). Debo a Jesús Agua la curiosidad sobre la historia de Lavapiés, despertada en el divertido paseo organizado por el barrio el año pasado (22 de febrero de 2017) durante el curso.

[9] Si queréis saber más sobre la historia de la prostitución en Madrid: Luis de la Cruz. “Vender sexo en Madrid: pequeña historia de la prostitución”. Blog “Somos Malasaña” 15 octubre 2012.

[10] Osorio, C. “¿Sabías que Lavapiés fue el Polígono Industrial de Madrid?” Blog “Caminado por Madrid”. 4 de noviembre de 2015.

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