Colombia 2018

Por Javier Segura del Pozo
Médico salubrista

A finales de agosto, volví a visitar mi querida Colombia, invitado por varias universidades. Aproveché intensamente esta nueva oportunidad repartiendo mi estancia de 10 días, entre sus tres principales ciudades (Cali, Medellin y Bogotá) y realizando actividades académicas en 5 universidades diferentes. También aproveché para saludar a los antiguos amigos y para hacer nuevos, explorar nuevas alianzas y conocer algunos interesantes proyectos comunitarios, además de palpar la actualidad social y política colombiana (victoria presidente Duque, derrota del referéndum anti-corrupción, xenofobia anti-venezolana, etc.). A continuación, comparto algunas fotos, materiales, proyectos, experiencias y reflexiones de este viaje.

I. CALI (21 a 25 de agosto de 2018)

Vista de la ciudad de Santiago de Cali. Fuente foto: https://agenda.deusto.es/

Pontificia Universidad Javeriana de Cali  

La Pontificia Universidad Javeriana es una universidad privada colombiana fundada en 1623 (la segunda más antigua) y regentada por la Compañía de Jesús. Tiene dos sedes: la principal, en Bogotá, y otra seccional en Cali que cuenta con 25 programas. Tiene un potente departamento de Salud Pública que lleva varios años impartiendo una prestigiosa Maestría de Salud Pública, a la fui invitado hace unos años a contribuir. El departamento es actualmente dirigido por la dinámica salubrista, la profesora Marcela Arrivillaga Quintero, bien acompañada por un comprometido equipo docente multidisciplinar (mayoritariamente femenino), lo que se refleja en el enfoque integral (biopsicosocial, antropológico y comunitario) de la Maestría, que se desarrolla en el marco de la doctrina social de la Iglesia abanderada por la Compañía de Jesús.

Sin embargo, al ser una universidad privada, su acceso está muy condicionado por el coste del programa, aunque tiene al parecer un sistema de préstamos para estudiantes con pocos recursos (llamado “pilo paga”). Para que os hagáis una idea, según su web, el coste de un semestre es de 9.448.000 pesos colombianos, es decir, aproximadamente 3.000 euros semestrales (la Maestria tiene 3 semestres), lo que supone una indudable selección social en el alumnado, como ocurre en toda la enseñanza universitaria colombiana, donde las universidades privadas tienen una cuota de mercado de casi un 50% (en España es bastante inferior: 17%).

Según un estudio publicado en 2017, en el año 2015 Colombia contaba con 290 instituciones universitarias, de las cuales 62 son oficiales, 207 privadas y 19 de régimen especial. Del total de estudiantes , el 50,7% asisten a instituciones públicas y el 49,3% a instituciones privadas. Según cifras del Ministerio de Educación de agosto de 2015, solo el 41,2 % de los estudiantes de colegios oficiales y el 56,4 % de no oficiales ingresan a la educación superior, lo que equivale a una tasa de absorción 48,5%. Es decir, que de 100 estudiantes que finalizaron grado 11, solo 48 ingresaron a la educación superior el año inmediatamente siguiente a culminación de la media. Según dicho estudio, esta tasa de cobertura es superior a la media de America Latina y el Caribe (37,7%), pero bastante inferior de la de Chile y Argentina (87% y 80% respectivamente).

Campus de la Universidad Javeriana de Cali. Fuente foto: https://www.javerianacali.edu.co/

V Conferencia Nacional de Salud Pública

La Conferencia ha sido otro gran esfuerzo (el quinto) del equipo de Marcela Arrivillaga, dirigido a reunir a diferentes ponentes nacional e internacionales, para debatir alrededor de un tema central. Este año tocaba, ni más ni menos, que reflexionar sobre el Derecho a la salud y la Autoridad sanitaria. Debo este viaje a Colombia de 2018 a la invitación de la Universidad Javeriana de Cali (y del equipo de Marcela) para asistir a esta Conferencia.

Programa de la V Conferencia Nacional de Salud Pública de Colombia

La Profesora Marcela Arrivillaga, directora del Departamento de Salud Pública, durante la inauguración de la Conferencia

Conferencia “¿Truco o Trato?…” que expuse el dia 24 de agosto de 2018, cuyo texto podéis descargar AQUí

Momento de la presentación de mi conferencia con vista del inmenso auditorio, lleno de estudiantes de grado, master y doctorado, junto con docentes y profesionales de la salud.

Disfrutando de la compañía de colegas salubristas del ámbito académico. De izquierda a derecha: Profesores/as Victoria Eugenia Estrada (Univ. Javeriana Cali), yo, Mario Hernandez Alvarez (Univ. Nacional Colombia, Bogotá), Marco Ackerman (Univ. Sao Paulo, Brasil) y Diana M. Castrillón (Univ. Javeriana Cali)

Con el profesor Giovanni Apraez Ipolito (Univ. Nacional de Colombia, Bogotá, y Secretaría de Salud del Cauca), quien me introdujo hace unos años a Colombia, y la profesora Teresa Forcades, médica, salubrista, teóloga y monja benedictina catalana, que impartió una muy interesante conferencia titulada “Colisión de derechos y primacía de la vida y la dignidad de la persona”.

Bien acompañado por un grupo de alumnas de doctorado de Salud Pública de la Universidad Javeriana, después de una clase sobre la experiencia de salud comunitaria de Madrid

La estancia en Colombia coincidió con el referéndum contra la corrupción celebrado el 26 de agosto, que se perdió por pocos votos.

II. MEDELLIN (26 a 28 de agosto de 2018)

Vista del centro de Medellín (Metro, Palacio de la Cultura y Plaza Botero). Fuente foto: Melysa Briant. https://www.recommend.com/

Universidad de Antioquia

La Universidad de Antioquia es la cuarta universidad mas grande de Colombia. Es una de las mayores universidades públicas colombianas. Según datos de 2011, su población estudiantil asciende a 37.032 y cuenta con 1.853 profesores. Dar clases en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Antioquia (Medellín), donde la huella de mi admirado salubrista y profesor Hector Abad Gómez, está omnipresente, me emocionó realmente. Hector Abad, vilmente asesinado en 1987 tras recibir amenazas de grupos paramilitares, fundó la Escuela Nacional de Sanidad, que hoy se llama en su honor: Facultad de Salud Pública “Hector Abad Gómez” (ver en este blog: “Filosofía de la Salud Pública de Hector Abad Gómez”)

Con el profesor Samuel Andrés Arias Valencia, coordinador del Doctorado en Salud Pública de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Antioquia (Medellín), a los lados del busto del profesor Hector Abad Gómez

Ante un mural con la efigie y una cita de Hector Abad: “Sueño con un mundo menos estúpido e injusto que el actual, con una Colombia mejor organizada para satisfacer las prioridades reales de todas sus gentes”

Presentación usada en la clase impartida a los estudiantes de doctorado en Salud Pública, dentro de la asignatura “Ética y Salud Pública”: Ética de la Equidad y Ética del Cuidado: una experiencia de salud comunitaria en Madrid (2008-2018)”. Medellín, 27 de agosto de 2018

Dos imágenes de la clase y del grupo de estudiantes de doctorado, con el profesor Samuel Arias en primer plano.

Visita a la Comuna 1 y Proyecto de Gestión Territorial de la salud de base comunitaria

IMG-20180828-WA0005

Cuatro imágenes de la visita a la Comuna 1 de Medellín: imágenes desde el telecable, pinturas murales y, finalmente, reponiéndonos con una rica cerveza colombiana, en compañía de mi sabia guía, Dña Maria Rosalbina Gonzalez, mediadora del proyecto “Gestión territorial de la salud con base comunitaria” (ver abajo), pero, sobre todo,”mujer popular y lideresa comprometida con su comunidad”, como a ella le gusta definirse. Rosalbina combina eficazmente conocimientos académicos y empíricos, fruto de las luchas cotidianas en las comunas. Aprendí mucho escuchándola y me aportó otra visión del complejo aterrizaje en las comunidades de los bien intencionados proyectos comunitarios gestados en las instituciones.

Uno de los retos del desarrollo de estos proyectos es la demanda de las comunidades de que estos proyectos contraten líderes vecinales, si quieren beneficiarse de su colaboración. Desde la óptica profesional, un líder comunitario no debe formar parte de la plantilla (de la planta, usando una término colombiano) del equipo técnico y además existen dificultades administrativas para justificar este pago a una persona no profesional. Sin embargo, desde la comunidad, la cuestión es cómo se beneficia esta, donde uno de los problemas principales es el desempleo y el subempleo, de los fondos públicos que se destinan a estos proyectos. Especialmente sangrante para sus habitantes es cuando los “proyectos comunitarios” solo generan estudios y contratan profesionales ajenos a la comunidad, y después de obtener la información a partir de entrevistas, reuniones y encuentros, se van del territorio, no quedando ninguna beneficio tangible para la Comunidad, que así queda “inmunizada” ante la propuesta de colaboración en el próximo “proyecto comunitario”. Ahí es cuando entran las habilidades de Rosalbina en escena, para favorecer el encuentro, identificar las motivaciones y posibilidades de satisfacerlas.

Conversatorio de 2 horas con el equipo de “Gestión territorial de la salud con base comunitaria“, que se desarrolla en 11 comunas de Medellín, impulsado por la Alcaldía de Medellín y coordinado desde la Universidad de Antioquia (UdA) quien contrata los recursos comunitarios con diferentes perfiles. Cuenta además con la participación de la IPS de la UdA. Estuvieron muy interesados en cruzar conocimientos con el proyecto “Barrios Saludables” de Madrid. Sentada a mi izquierda aparece la Profesora Eliana Martinez Herrera, salubrista y responsable de la Oficina de Relaciones Internacionales de la Universidad, que organizó este encuentro y fue una de las anfitrionas de mi estancia en Medellín.

A la entrada de la Facultad de Salud Pública con la Profesora Eliana Martinez Herrera y algunas de las profesionales del proyecto “Gestión territorial de la salud con base comunitaria” con las que tuve otro conservatorio especifico sobre la metodología de Mapeos de Activos en Salud, que habían incorporado a partir de materiales españoles y del que querían conocer la experiencia de aplicación en Madrid.

Encuentro con la Mesa Antioquia

En el corto viaje a Medellín, Eliana Martinez me concertó una comida de trabajo con la Mesa Antioquia, Asociación de Empresas Sociales del Estado, es decir de los gestores de centros sanitarios públicos. Es un grupo de veteranos profesionales de la Salud Pública y la Administración Sanitaria que promocionan y ponen en valor la sanidad pública colombiana y que estaban interesados por conocer la situación de la sanidad pública española.

III. BOGOTÁ (30 agosto a 1 de septiembre de 2018)

Vista de Bogotá. Fuente foto: Wikipedia

Universidad Nacional de Colombia (Bogotá)

La universidad Nacional de Colombia es la mayor universidad del país y la mayor universidad pública colombiana. Su población estudiantil es de 49.890 estudiantes, de los cuales 41.340 son de pregrado y 8.550 de posgrado. Cuenta  con un total de 2.939 docentes activos de planta, la mitad con doctorado. La principal sede está en Bogotá (al noroeste, en la localidad de Teosauquillo) y ocupa  una inmensa superficie de 1.213.500 metros cuadrados (121,35 ha) y aproximadamente 308.541 m2 de área construida. Cerca de 40.000 personas circulan diariamente por la ciudad universitaria.

Vista panorámica del campus de la Universidad Nacional de Colombia y, a la derecha, el moderno edificio de la facultad de Enfermería, donde se celebró el acto al que fui invitado. Fuente fotos: https://www.flickr.com/photos/33818910@N02/6109898310 y https://revistaaxxis.com.co/la-universidad-nacional-colombia-campus-historia/


Cartel del acto “La Salud Pública en la ciudad y sistemas de salud: los casos de Madrid y Bogotá” en la Universidad Nacional de Colombia de Bogotá, organizado por el Doctorado en Salud Pública del Programa Interfacultades.

A la entrada de la Facultad de Enfermería acompañados de mis anfitrionas y guías en Bogotá: Claudia Beatriz Naranjo (profesora de la Facultad Cooperativa de Colombia y ponente del acto en sustitución de Jaime Urrego), Maria Helena Restrepo (profesora de la Universidad del Rosario), Luz Dary Carmona (profesora de la Universidad Colegio Mayor Cundinamarca),  Eberto Guevara Pardo (docente de la Universidad del Rosario) y Maria Ramirez (experta en intervención comunitaria)

Imágenes de mi intervención en el acto, moderado por el profesor Mario Hernández, director del doctorado en Salud Pública de la Universidad Nacional de Colombia, y en el que previamente la profesora Claudia Beatriz Naranjo había hecho un análisis de la situación de salud en Bogotá y la experiencia de salud comunitaria “Territorios saludables” de la anterior alcaldía de Bogotá, de cuyo equipo de dirección Claudia formó parte.

Universidad del Rosario (Bogotá)

Claustro de la Universidad del Rosario (oficialmente Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario), que es una universidad privada ubicada en Bogotá. Es la tercera universidad más antigua de Colombia. Fue fundada en 1653 por Fray Cristobal de Torres, con autorización del rey Felipe IV.  Los precios de sus matriculas la hacen actualmente una de las universidades privadas más exclusivas de Colombia. El encuentro fue abierto a la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud de la universidad del Rosario y convocado por la linea de Estudios Críticos y Salud. Fui invitado al mismo por Maria Helena Restrepo, profesora asociada de carrera de la Escuela y miembro del grupo de Investigación de Salud Pública, donde además coordina la mencionada linea de investigación en estudios críticos y salud del Departamento de Salud Pública. Fue introducido por la vicedecana: la Dra. Ana Isabel Gómez ,y moderado por la propia profesora Maria Helena Restrepo.

Cartel anunciador del acto “Salud urbana: las experiencias de Madrid y Bogotá” (izquierda) e imagen del mismo (derecha) en la Universidad del Rosario, el 31 de agosto de 2018.

Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca (Bogotá)

Recinto interior de la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca. Fuente foto: https://allevents.in/bogota/inicio-de-clases-2018-ii/20002548487416

El último acto académico de esta intensa y densa gira “Colombia 2018”, se celebró en otra universidad pública de Bogotá: la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, donde las diferencias de espacio y calidad de las instalaciones eran evidentes, en comparación con la universidad del Rosario. Sin embargo, el entusiasmo del profesorado y alumnado no desmerecían en nada la comparación. Fui invitado por las responsables de la Maestría de Desarrollo Humano, cuya directora es la profesora Luz Dary Carmona, corriendo la coordinación académica a cargo de la profesora Claudia Beatriz Naranjo. Fue un agradable conversatorio de más de 2 horas con muchos ilustres invitados salubristas de Bogotá, tanto del ámbito académico como de la administración de salud (Ministerio de Sanidad, incluido), en el que reflexionamos, hasta ya entrada la noche, sobre la relación entre salud, desarrollo humano, derechos humanos, ética de la equidad y ética de los cuidados, en los contextos de Bogotá y Madrid. El encuentro fue introducido por la Rectora de la universidad, la profesora Olga Lucia Diaz, y por la Decana de la Facultad de Ciencias Sociales, la profesora Patricia Duque.

Foto de la izquierda, presentacion del acto por la directora de la Maestría de Desarrollo Humano, prof. Luz Dary Carmona (a la izquierda de la foto) y (a su lado) por la Decana de la Facultad de Ciencias Sociales, prof Patricia Duque. Foto de la derecha: algunos de los organizadores y asistentes al acto.

Panas contra la Xenofobia

Cartel de la campaña Panas contra la Xenofobia

Durante mi estancia en Colombia pude comprobar la atención que se daba en los medios y en la opinión pública a los desplazados por la crisis venezolana, que atravesaban Colombia, rumbo a los países del sur. Algunos intentaban quedarse en este país. Muchos de estos, eran al parecer, colombianos que habían hecho hace décadas el viaje migratorio inverso, de Colombia a Venezuela, en tiempos de bonanza en Venezuela. Para otros muchos era la primera vez que pisaban tierras colombianas a la búsqueda de un futuro mejor. Sin embargo, pasaban a engrosar la legión de los desheredados y desplazados por el llamado eufemísticamente “conflicto”, que sobrevivían diariamente de una economía sumergida o de la misma mendicidad. Esto estaba siendo claramente instrumentalizado en la confrontación política colombiana. Se agitó el miedo a que la elección del candidato presidencial de izquierdas, Gustavo Petro, supusiese una crisis económica similar para Colombia. Este temor había tenido al parecer, un par de semanas antes de mi llegada (el 7 de agosto de 2018), un fuerte impacto en la victoria del actual presidente Ivan Duque.

Otra de las consecuencias era el riesgo de xenofobia y rechazo hacia los desplazados venezolanos por parte de la población colombiana, como ya estaba ocurriendo en la frontera con Brasil. Por ello, me pareció especialemnte valiosa esta campaña que dearrollaba ACNUR Colombia sensibilizando contra la xenofobia: Panas contra la Xenofobia, de la que tenemos mucho que aprender en España, en el momento actual de resurgimiento de los nacionalismos y las fobias y miedos contra los extranjeros, inmigrantes y diferentes. Invitaban a las personas a no callar cuando escuchan una conversación u opinión contra los desplazados venezolanos. Definen la xenofobia como el miedo y la estigmatización hacia los extranjeros, y nos preguntan: ¿Sabes cómo reaccionar ante manifestaciones xenófobas? Los 4 consejos a importar en España (donde dicen “venezolano/a”, sustituir por “inmigrante”, “gitano/a”, “independentista”, “españolista”, etc.)

  1. No ataques a las personas. Concéntrate y escucha sus ideas
  2. Genera empatía
  3. Invítalo a no generalizar
  4. Habla sobre la gravedad de la xenofobia

Video de apenas 3 minutos en que se desarrollan estos cuatro consejos

Visita a Kennedy, El Amparo y el humedal de La Vaca

Aproveché mi estancia en Bogotá para volver a visitar su “sur profundo”. En este caso, sin coche oficial (como cuando visité, unos años antes, Ciudad Bolivar), sino haciendo una inmersión en la “inigualable” experiencia de usar el Transmilenio, principal transporte público que forma parte de la cotidianidad de los y las “rolas” (habitantes de Bogotá) y que es una auténtica escuela de paciencia.

En una rampa de acceso a una estación del bus Transmilenio, camino del sur

A la izquierda, imagen del amplio area que ocupa la localidad de Kennedy. A la derecha: foto histórica del acto de la “primera piedra” que puso en 1961 el presidente JFK, en el marco del proyecto geoestratégico anticomunista de su administración, denominado “Alianza para el Progreso”. Fuentes fotos: http://semanariovoz.com/bogota-en-ciudad-kennedy-demandan-espacios-de-participacion-democratica/ y https://acento.com.do/2013/bbcmundo/1139899-ciudad-kennedy-la-mayor-huella-de-jfk-en-america-latina/

Kennedy es la localidad número 8 del Distrito Capital de Bogotá. Se encuentra ubicada al suroccidente de la ciudad y, a pesar de sus orígenes muy humildes, entre sus residentes predominan las clases socioeconómicas media-baja y media, en los estratos 2, 3 y 4, aunque tiene barrios de clases baja. Antes de 1964 se llamaba Ciudad Techo y acogió a las poblaciones del éxodo rural atraídas por la oferta de trabajo de la capital, que se asentó en infraviviendas en un territorio aluvial y húmedo sobre las márgenes del rio Bogotá. No voy a extenderme en su interesante historia, a la que me introdujo uno de sus vecinos y estudioso de la misma, el antropólogo D. Eberto Guevara Pardo, docente de la linea de investigación de Estudios Críticos y Salud de la Universidad del Rosario, que me acompaño y guió amablemente en esta visita. Solo os adelanto que son sorprendentes las semejanzas de sus dinámicas históricas con la de los barrios del sur de Madrid  (Villaverde, Vallecas, Usera, etc) o los del sureste de Barcelona (Nou Barris, etc), por mencionar algunos de las grandes ciudades españolas, y las ciudades vecinas de sus áreas metropolitana (Leganés, Hospitalet, etc). La diferencia es que JFK no pisó Villaverde a principios de los 60, para seducir a sus obreros frente a la tentación comunista. Tal vez, consideró que allí ya había otros articulando una contención eficaz. ¡Perdón! ¡Ya me estoy yendo por los cerros de Ubeda (¿o no?)!… Dejo la apasionante historia de Kennedy para otras entradas futuras.

Sin embargo me centraré en un meritorio proyecto que visite ese día: el de humedales de la Vaca del modesto barrio de El Amparo de esta localidad de Kennedy. Me hicieron de guía, además del mencionado antropólogo Eberto Guevara Pardo, la experta en intervención comunitaria Maria Ramirez, la profesora Maria Helena Restrepo y una brava lideresa comunitaria del movimiento ambiental Semillas Creativas, Dña Dora Villalobos, que lucia orgullosa la chaqueta y la gorra azules de la Secretaria de Medioambiente de la Alcaldía de Bogotá

De izqueirda a derecha: Maria Helena Restrepo, Eberto Guevara Pardo, Dora Villalobos, yo y Maria Ramirez, al iniciar la visita. A la derecha, portada de la publicación “Los Humedales de Kennedy: dinámica social ambiental y urbana”.

El proyecto del Humedal de la Vaca es un empeño de hacer compatible la recuperación de los valores paisajisticos y ecológicos de un lugar, con el apoyo a las necesidades sociales y económicas de los lugares mas humildes de una ciudad. Frecuentemente hemos asistido a la falsa dicotomia entre medioambiente y empleo, alrededor de la contaminación industrial, o a la idea de que las reivindicaciones ecologistas son un lujo burgués que no tiene en cuenta la s prioridadades de supervivencia diaria de las clases más necesitadas. El Amparo es un humilde barrio de Kennedy cuya principal actividad economía ha sido la rebusca, recogida, clasificación y venta de las toneladas de basuras, producidas diariamente por la gran urbe de Bogotá. La fueron levantando familias campesinas a las que unos pícaros vendían unos terrenos que no poseian, sobre los que se levantaban caóticamente viviendas de autoconstrucción que iban reduciendo el área de los humedales hasta enterrarlo. Había que buscar una solución que a la vez supusiese el resentimiento de estas familias en viviendas más dignas, junto con la recuperación de los primitivos humedales.

El proyecto del humedal de La Vaca ha consistido en la recuperación de estos humedales y su protección y conservación como un recurso de disfrute y de educación ambiental, a la vez que se producía el reasentimiento de las familias afectadas y se evitaban nuevos asentamientos de infraviviendas. En medio de una densa aglomeración urbana de humildes, pero dignas casas de fachadas de ladrillo visto, se alegra la vista con estos oasis verdes y su lámina de agua llena de aves acuáticas. Fue posible por su desarrollo desde dinámicas participativas en el que el papel de lideresas comunitarias como Dora Villalobos, fue fundamental. El reto ahora es que la comunidad lo sienta como un valioso recurso propio, del que pueden disfrutar cotidianamente, en vez de una reserva cerrada gestionada institucionalmente, que además levanta el temor que puede atraer más mosquitos (zancudos) al barrio.

Tres imágenes de una de las calles principales del barrio de El Amparo, de un almacén de reciclado de basuras y del humedal de la Vaca.

Aquí os dejo un video de 3 minutos de 2013 en el que aparece Dora Villalobos explicando el proyecto del Humedal de la Vaca:

Acabaremos aquí la crónica de este viaje a Colombia que ha vuelto a ser una fuente de aprendizaje. Espero volver pronto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.