Enfermería Escolar

Por Javier Segura del Pozo
Médico salubrista

Acabo de leer que el recién confirmado Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, “garantiza la enfermería escolar que prometió para el curso próximo”[1][2]. Es decir, el proyecto de enfermería escolar que tiene sus firmes defensores en diferentes asociaciones y sindicatos de enfermería[3], parece que va a conseguir ser desarrollado en nuestra comunidad. Por ello, me siento obligado a expresar mis dudas y objeciones sobre la pertinencia del proyecto, con todas las precauciones y matizaciones posibles para no herir a sus promotoras y contribuir al sereno debate, en bien de la salud colectiva. A ver si lo consigo.

Empezaré diciéndolo claro:  no soy un defensor del modelo de enfermería escolar, sino el de promoción de la salud en el ámbito educativo, con orientación comunitaria.

La responsabilidad de esta promoción de la salud debe corresponder a la comunidad escolar que debe implicarse en abordar la salud en el curriculum escolar, en la dinámica de la vida escolar y en la propia configuración del espacio escolar, con la ayuda y el asesoramiento de los dispositivos y profesionales de salud comunitaria, fundamentalmente de la sanidad publica: equipos de atención primaria y equipos de salud pública. Defiendo por ejemplo el modelo de Escuelas Promotoras de Salud de la OMS, que apenas se ha desarrollado en la Comunidad de Madrid, a pesar de que hay una Orden de 2001[4]que lo compromete. También el modelo que incorpora la perspectiva de salutogénesis al ámbito educativo.

Jueves_patio

Juego en el patio de una escuela de Fuenlabrada. Fuente: http://www.educa.madrid.org/web/cp.eltrigal.fuenlabrada/Web%20comenius/Reunion_Fuenlabrada.html

En el caso de la ciudad de Madrid, esta promoción de la salud es cubierta no solo por los 131 centros de salud de atención primaria y los servicios de salud publica territoriales (de área y distrito) de la Comunidad de Madrid, sino por los 16 Centros Municipales de Salud Comunitaria (CMSc)[5]y otros dispositivos socio-educativos municipales (trabajadoras sociales, agentes de igualdad, educadores sociales, dinamizadores juveniles, mediadoras interculturales, etc.). Esta intervención preventiva y promotora en la escuela, fundamentalmente pedagógica, debe situarse en un contexto comunitario (el barrio donde esta insertada la escuela), donde se hace un diagnostico previo de necesidades y se prioriza colectiva y participativamente las intervenciones.

Es cierto que hay que mejorar esta cobertura. Los CMSc, a través de su “Programa de Promoción de la Salud en el Ámbito Educativo”[6], dan servicio a unos 400 centros, que representan un tercio de los centros educativos de la capital (aunque dan servicio a más de 2/3 de las unidades con alumnado más vulnerable al abandono escolar: ACE, UFIL, PCPI, etc.). Otros centros educativos a los que no llega la red municipal, son cubiertos por otros dispositivos socio-sanitarios, incluidos los de Atención Primaría, en los que la enfermería tiene un papel central en el trabajo en el ámbito educativo.

También es cierto que hay que dotar a la atención primaria y a la salud pública, tanto regional como municipal, de los recursos profesionales adecuados (en cantidad y formación) para poder desarrollar los fines de salud comunitaria, y tener una mayor y más continuada presencia en los centros educativos;  de forma que estos sientan que tienen profesionales de referencia.

También hay que mejorar la coordinación entre dispositivos de diferente dependencia orgánica e institucional, aunque hay que resaltar la magnifica labor que hacen decenas de mesas de coordinación escolar existentes, que no solo evitan el solapamiento de intervenciones en escuelas, sino que son la fuente de innovadores proyectos multisectoriales y multidisciplinarios, que benefician a la escuela y a su barrio de referencia.

En este sentido, decir que los sanitarios, y especialmente la enfermería, son muy importantes para promover la salud en el ámbito escolar y prevenir problemas como el acoso escolar, la violencia, la discriminación, la obesidad infantil, la inseguridad alimentaria o los accidentes, entre otros. Pero también decir que sabemos hace tiempo que el mejor abordaje de estos problemas se hace en conjunto con otros perfiles profesionales, incluyendo educadoras y trabajadoras sociales, profesionales de la psicología, nutrición, mediación, etc., presentes en las redes socio-sanitarias ya existentes (o que deberían tener mayor presencia en las mismas)

Sin embargo, creo que introducir profesionales sanitarios en las plantillas de los centros educativos[7], tiene el riesgo de segmentar esta intervención, delegar el abordaje de la salud en sanitarios y de patologizar problemas que son de orden psicosocial, aprovechándose de los miedos y ansiedades sobre la salud de los alumnos/as (accidentes, cribado de problemas, etc.) por parte del profesorado y padres/madres, en el que la presencia continua de un sanitario les da una falsa seguridad y des-responsabiliza.

En este sentido, me llama la atención las declaraciones que hizo hace un par de meses nuestro recién investido vicepresidente, Ignacio Aguado, basando la pertinencia de tener enfermería escolar en el riesgo de accidentes[8]. Pues la atención a accidentes, de cualquier tipo y en cualquier ámbito, esta cubierta por el SERMAS. ¿O hay que reforzarla con la presencia de sanitarios en algunos sitios? ¿En los centros educativos? ¿Por qué no también en los centros de trabajo? ¿O en los centros de mayores, etc., etc.? Soy consciente del interés por parte del profesorado y de los padres/madres del alumnado de quedarse más tranquilos frentes a potenciales accidentes. De hecho, las demandas de formación sobre accidentes son una de las “entradas” a los centros educativos para nuestros CMSc (a partir de las cuales se facilitan otras acciones y alianzas) y una parte importante de nuestros talleres de educación para la salud.

Escenas de acciones de promoción de la salud en el patio de centros educativos, en el marco del Programa de Promoción de la Salud en el ámbito educativo de Madrid Salud (Ayuntamiento de Madrid).

Incluso, algunos centros demandan la presencia de pediatras. Se quedarían mas tranquilos “teniendo una pediatra a mano” para cualquier consulta. Pero la atención al niño sano y el cribado de problemas de estas edades corresponde al programa correspondiente de la red de atención primaria del SERMAS. ¿O no? Y si no es suficiente, ¿no habría que invertir estos recursos en reforzar la propia red, en vez de crear una paralela?

La enfermería escolar cumplió una función muy importante en otras épocas, en que esta red publica no existía o estaba limitada a la atención curativa. Por otra parte, aunque la enfermería es una profesión muy bien formada para estas funciones de promoción de la salud, insistimos que la intervención en los centros educativos debe ser lo mas multiprofesional posible. Además, desde un punto de vista de eficiencia de recursos, sale mejor abogar por tener enfermeras comunitarias que cubran varios ámbitos, además del educativo y estén insertas en equipos multiprofesionales.

Entiendo la rentabilidad política de invertir en una nueva red o de inaugurar un “centro monográfico”, frente a la menor visibilidad mediática de reforzar las redes ya existentes, multi-temáticas, multi-etarias, multi-ámbitos y multi-profesionales. A pesar de sus evidentes ventajas en eficacia y eficiencia. Es una dinámica clásica de las instituciones y los representantes que quieren dejar su legado e impronta al final de la legislatura. Lo he vivido en mi ya larga experiencia profesional e institucional, con políticos de diferente ideología. Es difícil convencerles de las ventajas de apoyar las redes ya existentes, incluidas las de salud comunitaria. No vende, y se suele percibir por el político de turno como una opción más compleja, difícil y deslucida. Tampoco es fácil explicarles (de nuevo) la diferencia entre sanidad y salud y que la presencia constante de un sanitario no cubre necesariamente los riesgos que se quieren “eliminar”. Es dificil, pero es posible.

También entiendo la tentación del mundo de la enfermería por encontrar en este proyecto no solo una nueva salida profesional y un nicho de empleo, sino un ámbito propio reconocido de acción, más autónomo y blindado a la dominancia médica, habitual en los ámbitos sanitarios. Sin embargo, confío en la demostrada sabiduría del colectivo de enfermería para evitar esta tentación y seguir apostando por opciones más comunitarias y multiprofesionales.

Supongo que los profesionales de la enfermería que defienden el proyecto de enfermería escolar (a quienes respeto y estoy seguro de que van más allá de intereses corporativos, defienden la salud del alumnado y tenemos objetivos comunes de promocionar la salud en el ámbito educativo), no comparten esta visión o consideran que esta basada en una desinformación. Si es el caso, tenéis la oportunidad de rebatirla.

Me quedo con la idea optimista de que nuestros políticos, de diferentes partidos políticos e ideologías, han descubierto el valor y la oportunidad que tiene para la salud colectiva la acción en el ámbito educativo. Si a partir de esta premisa, se pueden reforzar los recursos de salud comunitaria, incluso, concertar un modelo común de promoción de la salud en la escuela, este debate merecería la pena.


NOTAS Y REFERENCIAS

[1] “La Comunidad garantiza la enfermería escolar que Escudero prometió para el próximo curso” Madrid Diario, 21 de agosto de 2019. Ver: https://www.madridiario.es/471094/comunidad-madrid-garantiza-la-enfermeria-escolar-que-escudero-prometio-para-el-proximo-curso

[2]Hace esta afirmación como contestación de una pregunta del responsable del grupo socialista en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo. Desconozco en este momento cual es la postura del PSOE-M en relación con la enfermería escolar. He visto sin embargo en las redes pronunciamientos de UGT a favor. Tampoco conozco lo que opinan el resto de partidos de la oposición.

[3]Existen además ya Másteres en Enfermería Escolar, signo de que hay un “mercado laboral” potencial.

[4]Orden 607/2001, de 12 de septiembre, de las Consejerías de Sanidad y Educación, por la que se establece el marco general de actuación a desarrollar en materia de Promoción y Educación de la Salud en los centros educativos de la Comunidad de Madrid. En el punto 7 de los Fines: “Impulsar la línea de trabajo de la Red Europea de Escuelas Promotoras de Salud”.

http://www.madrid.org/wleg_pub/secure/normativas/contenidoNormativa.jsf?opcion=VerHtml&nmnorma=333#no-back-button

[5]Barrios Saludables: la estrategia municipal de promoción de la salud”. Madrid Salud. Ayuntamiento de Madrid, Madrid, 2017, http://madridsalud.es/pdf/publicaciones/saludpublica/BARRIOS_SALUDABLES_2018.pdf

[6]Programa de Promoción de la Salud en el Ámbito Educativo. Madrid Salud. Ver: http://madridsalud.es/ambito-educativo/

[7]Aunque siempre hay que tomar las promesas de la campaña electoral con cierto escepticismo, el volumen de recursos prometidos (una enfermera por cada centro público o concertado) es notable, si lo comparamos con las importantes necesidades de la actual red regional y municipal de atención primaria, salud pública y salud comunitaria. Ver: https://www.abc.es/espana/madrid/abci-ciudadanos-propone-enfermera-cada-colegio-publico-o-concertado-201902240054_noticia.html

[8]No encuentro ahora la referencia de la noticia, pero en un tweet de 16 de mayo Ignacio Aguado dice “Nuestros hijos pasan muchas horas en el colegio y siempre puede haber algún “susto”. Si soy presidente, todos los centros de la Comunidad contarán con un servicio de enfermería escolar”

 

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3 pensamientos en “Enfermería Escolar

  1. Plenamente de acuerdo con las opiniones y argumentos sobre la enfermería escolar.
    En la Región de Murcia existe este debate desde hace años. Existe la demanda a través de una plataforma para la contratación de una enfermera en cada centro escolar como personal de la plantilla del centro. Cuatro asociaciones con gran implantación en Atención Primaria hicimos público en Julio de 2018 el siguiente posicionamiento sobre el tema:

    https://adspmurcia.es/wp-content/uploads/2018/07/201807.-Enfermera-escolar-posicionam.pdf

    • Gracias, Mario, por esta valiosa aportación. Llama la atención que sin conocer nuestros argumentos, hayamos coincidido tanto. Me alegro especialmente que esta postura no venga solo del mundo de la MFyC sino de la propia enfermería, especialmente, la enfermería comunitaria, aliada imprescindible en estas “batallas”.

      Un abrazo a todas y todos los colegas y amigos/as murcianos/as!

  2. Absolutamente de acuerdo contigo Javier! Gracias por una exposición tan clara que coloca todo en su sitio. Que pena que los y las decisiones no tengan esa claridad

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