Individual, Grupal y Comunitario (IX): y c) Ámbito

Por Javier Segura del Pozo
Médico salubrista

Como alternativa a las limitaciones que tiene el esquema individual, grupal y comunitario, ampliamente usado para definir lo Comunitario, hemos propuesto otro basado en tres ejes: Perspectiva, Encuadre y Ámbito. En anteriores entregas, hemos repasado la perspectiva  (la mirada) y el encuadre (las reglas). Vayamos con la tercera y última dimensión: el ámbito o escenario, es decir, el lugar donde se realiza la actividad, que dividimos en ámbito intramural (dentro del centro de salud) y extramural (fuera). A su vez, este último lo categorizamos en ámbito institucional (educativo, laboral, otros), asociativo, del espacio público y privado (vivienda).

Ámbito o Escenario

Se refiere al LUGAR dónde se realiza la actividad. Como ya he dicho en anteriores entregas, una de las confusiones más frecuentes es considerar que lo comunitario es todo lo que no es ni individual, ni grupal (lo que no se hace ni en una consulta, ni en un grupo o taller), y especialmente lo que se hace fuera del centro. Se confunde pues perspectiva (comunitaria), con encuadre (el que no sea individual, ni grupal) y con ámbito o escenario (extramural). Este eje del ámbito tendrá pues dos categorías básicas que luego complejizaremos: ámbito intramural y ámbito extramural. Este concepto de ámbito tiene que ver con el de ámbitos o escenarios de la salud (settings for health) que se definen en el “Glosario de la Promoción de la Salud de la OMS”[1][2], pero no exactamente con los ámbitos de la “Teoría de los ámbitos” de Bleger, que vimos en otra entrega (ver Lo comunitario, según la teoría de los ámbitos de Bleger)[3].

Ámbito intramural

Es el del centro de salud o dispositivo donde trabajamos y desde donde ofrecemos nuestros servicios. Es “el adentro”en relación a un “afuera” que se mueve con otras lógicas. Es el lugar de representación institucional en la comunidad: la embajada de nuestra institución en ese territorio. Lugar que nos debe proporcionar seguridad y confort para atender a las personas de afuera. Es un espacio, en principio, diseñado para facilitar nuestro trabajo: lugar para la recepción, lugar para la espera, lugar para la consulta, lugar para la reunión, etc. Lugar del equipo de salud donde unos profesionales que trabajan juntos pueden apoyarse entre sí. Lugar donde se empieza y termina la jornada de trabajo, donde dejamos el bolso o la cartera. Y donde tenemos nuestros papeles, libros de consulta o nuestro ordenador.

grupo psicohigiene

Ejemplo de trabajo en ámbito intramural y con encuadre grupal: Grupo de Psicohigiene o Promoción de la Salud mental en el Centro Municipal de Salud Comunitaria (CMSc) de Carabanchel, coordinado por la psicóloga Maria José Zomeño.

Hablando de planes funcionales (definición de necesidades de espacios que se proporcionan a los y las arquitectas que diseñan los centros de salud), debemos decir que la mayoría están hechos siguiendo el esquema de los centros médicos: para que la comunidad acuda al centro (y de uno en uno: para el trabajo a demanda en consulta) y muy poco, para que sea un cuartel general que también facilite el trabajo extramural, o bien el trabajo intramural en encuadres grupales, asamblearios o informales. En los Centros Municipales de Salud Comunitaria (CMSc) de Madrid tuvimos que hacer interesantes adaptaciones de estos espacios (diseñados originalmente para el trabajo clínico), para que sirvieran para los fines comunitarios[4].

Ámbito extramural

Se define simplemente por ser “el afuera”, por ello, abarca ámbitos muy diversos que debemos diferenciar. Al ser el afuera es lo contario del “adentro”: es un espacio menos controlado por nosotros y nosotras, no se rige por nuestras normas, ni nuestros tiempos. No es del dominio de nuestra institución. No es el espacio que me inviste (con la bata y la autoridad correspondiente). Por ello, me siento incómodo si me pongo la bata en el afuera. No procede, no pega. Estoy en territorio ajeno, incluso a veces es sentido como hostil. Me siento vulnerable. No tengo a todos mis compañeros a mano en caso de necesitarlos.

20151117_110058

Ejemplo de trabajo extramural: el realizado por los equipos municipales de salud de “Territorios Saludables” en Ciudad Bolivar (Bogotá, Colombia). Fuente foto: Javier Segura, noviembre 2015.

Pero el afuera no siempre es la calle. Podemos diferenciar entre:

  • Ámbitos institucionales
    1. Ámbito educativo
    2. Ámbito laboral
    3. Ámbito penitenciario
    4. Ámbito de otras instituciones (socio sanitarias, deportivas o culturales)
  • Ámbitos asociativos
  • Ámbitos de coordinación o de participación
  • Ámbitos del espacio público
  • Vivienda (ámbito privado)

Veamos cada uno:

Ámbitos institucionales

Son los espacios de otras instituciones diferentes a la mía. Son los ámbitos intramurales de otros y otras, que se rigen por reglas y lógicas diferentes a las mías. Tienen “otras batas” y usan otro lenguaje, otra jerga, otros procedimientos y formularios. Se rigen por otras tradiciones. Más diferentes cuánto más diferente sea la cultura profesional que lo habita y los objetivos institucionales que pretende alcanzar (enseñar, estimular, producir, curar, rehabilitar, reinsertar, asistir, tramitar, informar, entretener, contener, mediar; casi siempre: prevenir y disciplinar). Pero todos estos espacios tienen algo que me interesa, bien porque los frecuentan personas a las que puedo ayudar (que son “mi población diana”), o bien porque trabajan en ellos profesionales que comparten objetivos conmigo y con mi institución.

  1. Ámbito educativo

Es el ámbito de trabajo extramural e institucional por excelencia de la salud comunitaria y la promoción de la salud. Solemos dividirlo en ámbito educativo formal e informal. El primero se refiere propiamente a la institución educativa (escuela infantil, primaria, secundaria, formación profesional, universitaria) que tiene un encuadre de trabajo muy determinado por reglas, programas educativos y horarios.

PuntosE

Ejemplo de trabajo extramural en ámbito educativo formal. Actividad en patio de colegio durante recreo.

El ámbito educativo informal se refiere a la educación que se realiza fuera de las instituciones educativas tradicionales y se encuentra asociada a grupos y organizaciones de la comunidad y de la sociedad civil. Frecuentemente, se ofrece de forma casual, sin planificación, en la cotidianidad del día a día y en las relaciones sociales; en este caso, la informalidad es su encuadre de trabajo por excelencia. Se desarrolla en la interacción con amigos, familiares, compañeros de trabajo, líderes y tutores. Utiliza herramientas lúdicas y de experiencia virtual [5]. Sin embargo, como nos apunta Luis Andrés Gimeno, el trabajo en muchos ámbitos de educación no formal (centros de tiempo libre…) no se hace de forma casual ni sin planificación.

  1. Ámbito laboral

El centro de trabajo es otra institución. Muy importante pues es donde pasamos más de un tercio de nuestra jornada en un entorno físico, psíquico y social que puede ser fuente de salud o enfermedad. El lugar de trabajo no suele coincidir con el lugar de residencia, pero como lugar y ámbito de relaciones sociales, también es una comunidad. Sin embargo, la promoción de la salud laboral suele estar expropiada de las competencias de los centros de salud, incluidos los centros de salud comunitaria. A veces nos llaman o nos permiten franquear los muros de las empresas para algunas actividades o fines (favorecer “buenos estilos de vida“ en los y las trabajadoras, ayudar a crear un “buen clima de trabajo”).

Son ámbitos especialmente interesantes, pues al igual que en el ámbito escolar, hay una “población cautiva” (tiene que estar varias horas en el sitio): la del alumnado en el ámbito escolar (e indirectamente, la de sus padres-madres y docentes) y los trabajadores y trabajadoras en el caso del ámbito laboral. Especialmente para llegar a los hombres, tan difíciles de “captar” en las actividades de promoción de la salud en otros ámbitos, incluido el intramural (los hombres apenas demandan atención en el centro de salud o acuden a las convocatorias de actividades o talleres).

Lucia Artacoz, al revisar el borrador de este texto, añade que: “Uno de los retos importantes en este ámbito es ligar la promoción de la salud con la prevención de riesgos laborales, en particular con los riesgos psicosociales. Con demasiada frecuencia los profesionales sanitarios entienden que la promoción de la salud en el lugar de trabajo se refieren a intervenciones biomédicas para mejorar los hábitos relacionados con la salud, olvidando que las condiciones de empleo y de trabajo son un determinante fundamental de la salud”.

  1. Ámbito penitenciario.

Ámbito institucional especial y todo un reto para los objetivos de la salud comunitaria, donde lo de “la población cautiva” deja de ser una metáfora. La cárcel es una comunidad (?) a la que estás condenado y donde estás vigilado; habitada por personas acostumbradas a vivir en los márgenes sociales y a desconfiar de los profesionales de las instituciones. Su salud es generalmente atendida por sus propios sanitarios (que trabajan en su ámbito intramural), pero a veces nos invitan o nos piden ayuda para trabajar con ellos. Recuerdo una interesante experiencia del CMSc Arganzuela con las mujeres de la antigua cárcel de Yeserías (hoy denominada Centro de Inserción Social Victoria Kent) ubicada en este distrito, donde el trabajo artístico en un contexto de informalidad, ayudó mucho a generar confianza, solidaridad y bienestar.

haiku

Ilustración realizada en el marco del Proyecto Haiku y Poesía breve (Ejemplo de actividad con perspectiva comunitaria, realizado en encuadre grupal y en ámbito penitenciario). A través de una metodología lúdica y participativa se desarrollaron una serie de talleres de Haiku y Poesía breve donde se pretendió sentar las bases necesarias para un posterior desarrollo personal. Estos talleres han sido realizados desde el CMSc Arganzuela en la Unidad de madres Jaime Garralda del Centro de Inserción Social Victoria Kent. También en los locales de IMAFE (Asociación Madrileña de Amigos y Familiares de Personas con Esquizofrenia) y en el Espacio de igualdad Juana Doña.

  1. Ámbito de otras instituciones (socio sanitarias, deportivas o culturales).

Abarca desde el trabajo en otros centros de salud (por ejemplo, cuando organizamos talleres de cesación tabáquica en los centros de atención primaria), en centros de mayores (donde desarrollamos talleres y asesorías de envejecimiento activo y saludable), en centros sociales, espacios de igualdad, centros deportivos (talleres de promoción de la actividad física y prevención de caídas en mayores, por ejemplo), centros parroquiales o centros culturales (bibliotecas, casas de la cultura, etc.). Muchas de estas actividades se realizan en cooperación con los profesionales de estas instituciones, cuyos saberes se complementan con los nuestros. Frecuentemente organizamos nuestros talleres o asesorías en el ámbito extramural, para facilitar el acceso de las personas usuarias de estos centros a nuestras actividades. Suelen realizarse en encuadres grupales y con o sin perspectiva comunitaria.

intergeneracional

Taller de baile (bailes de diferentes épocas) con perspectiva comunitaria (reforzar los vinculos intergeneracionales), organizado por el CMSc de Retiro en el ámbito extramural e institucional: en el local de un Centro de Mayores de este barrio.

Ámbito asociativo

Son los lugares del vecindario organizado (asociaciones de vecinos, inmigrantes, mujeres, deportivas, culturales, juveniles, familiares de personas enfermas o con discapacidad, etc.). Lugares muy interesantes, regidos por lógicas diferentes a las institucionales. Aunque tiene sus juntas de gobierno y estatutos, son espacios menos normativos, por lo que los encuadres son menos formales. El encuadre asambleario es muy utilizado en este ámbito. Los horarios de funcionamiento son los propios del tiempo libre del vecindario (las tardes y los fines de semana), generalmente no coinciden con nuestra jornada laboral ordinaria.

Pueden ser espacios homogéneos (habitados por personas de un mismo origen geográfico, étnico, género o clase social, etc.), o heterogéneos. Estos últimos son los más interesantes para nuestros objetivos de generar solidaridad y cooperación vecinal entre desiguales.

El origen de las asociaciones marca sus fines y sus actitudes. La mayoría se han formado por la necesidad de agruparse para defender (ante al poder público) sus intereses. Por eso, es un espacio generalmente reivindicativo y político. Nuestra tarea es explorar y encontrar intereses comunes que permitan construir alianzas a favor de la salud. Las habilidades requeridas para ello es la capacidad de escucha, de empatía y de generar confianza. El saber estar y saber acompañar, propios del encuadre informal. La presencia en sus actos festivos y culturales (muchos organizados en el espacio público) y su apoyo a los mismos, es una buena vía para conocerlos y generar esa confianza. Aquí también el arte es un buen instrumento de mediación y vinculación.

Merece un aparte el ámbito del Tercer Sector no lucrativo, al ser híbrido entre el ámbito institucional (extramural) y el ámbito asociativo. Son organizaciones no gubernamentales que tiene una mezcla de activistas y de profesionales contratados. Como tal, se mueven con lógicas propias de los centros sociosanitarios, educativos o culturales, con semejantes normas, horarios y encuadres formales (individuales y grupales), y a veces ofreciendo semejantes servicios a los de las instituciones públicas. De hecho, la mayoría sobreviven por contratos o subvenciones de la administración pública para dar esos servicios. Sin embargo, aquellas que están insertadas en la comunidad (o tuvieron su origen en el movimiento asociativo local), tienen también lógicas, culturas, encuadres y fines propios del ámbito asociativo. Es decir, fines reivindicativos o políticos, generalmente enfocados al desarrollo comunitario y la defensa de los grupos vulnerables.

Ámbitos de coordinación o de participación

Son ámbitos extramurales muy específicos que se confunden frecuentemente entre sí. Se constituyen a veces dentro del ámbito institucional y otras veces en el ámbito asociativo. El ámbito de coordinación es el lugar donde concertamos nuestra acción con otros profesionales y actores de la acción comunitaria, con el fin de “no pisarnos”, de coordinarnos o de generar nuevos proyectos. Se busca la complementariedad, la alianza y la sinergia. Un ejemplo son las mesas de coordinación escolar (para organizar la entrada y acción ordenadas en el ámbito educativo de diferentes profesionales, de diferentes instituciones). Aunque a veces hay personas del vecindario presentes, es fundamentalmente un lugar de entrecruzamiento de saberes profesionales. No es un lugar de participación del vecindario en las decisiones institucionales, como a veces se confunde. El encuadre habitual es el grupal y la perspectiva comunitaria es imprescindible.

Por el contrario, el ámbito de participación es el espacio donde el vecindario es un actor relevante en la toma de decisiones que afectan al barrio. El saber predomínate es el no profesional o lego; también el lenguaje no tecnocrático. No obstante, cuando se toman decisiones que conviene que estén informadas por el saber profesional, existe un cruce de saberes (técnicos y legos) en estos ámbitos. Es lo que justifica que también sea un ámbito de trabajo para el profesional de la salud comunitaria. Un ejemplo, son los foros de participación vecinal que gestionan presupuestos participativos.

5bcf6473b6ec8.jpg

Ejemplo de ámbito o escenario extramural y participativo. Un vecino plantea una propuesta en la reunión de un Foro Local. Fuente foto: Ayuntamiento de Madrid, reproducida por “Público”: https://www.publico.es/opinion/articulos/foros-locales-foros-locales-senado-vecinos-mejorar-barrios-madrid.html 

El encuadre predominante es el asambleario y la perspectiva comunitaria es imprescindible. Las reuniones se hacen bien en los locales vecinales o bien en los de las instituciones que los ceden o que están interesadas en “abrir” espacios de participación sobre ciertas decisiones internas o de gestión del centro. Un ejemplo son los centros de salud que constituyen consejos de salud ad hoc que se reúnen periódicamente en sus locales. Tienen el riesgo de ser ámbitos de participación muy controlados o domesticados por la institución o meros espacios de relación de esta con “el exterior”.

Como dice Elena Ruiz Peralta: “…debemos diferenciar entre las interacciones en las que el profesional tiene un papel de convocar/dinamizar/coordinar y aquellas en las que acude sin estar definidas ni capitaneadas por él o su institución, pero creo que condiciona bastante la interacción y que no suelen darse tan frecuentemente estas situaciones en la salud comunitaria en las que el o la profesional acudan como un actor más y no el central”.

Como ya he dicho, nuestro papel en el ámbito vecinal y participativo es importante, pero es un todo un reto, al exigir salirse de los encuadres de trabajo a los que estamos acostumbrados o formados. Primero tenemos que ser invitados a estos espacios, como en todos los ámbitos extramurales, pero especialmente en este, al ser espacios que se construyen frecuentemente “frente” a las instituciones y, por lo tanto, requieren a veces una clausura contra-institucional.

Y tercero, insistimos en que en estos espacios es muy útil manejar el encuadre asambleario o saber trabajar en la informalidad.

Ámbito del espacio público

El espacio público es al ámbito comunitario por excelencia. Algunos[6]lo definen como el espacio que hay entre los edificios. Es el espacio contrario al privado (la vivienda, el coche), es el espacio compartido, donde hay oportunidades de encontrarse con las personas conocidas y de conocer a nuevas. Es la plaza, la acera, la calle, el banco, el parque, el campo de juego, la fuente, la parada del transporte público (el propio vehículo del transporte publico). También incluimos aquí a los locales públicos, donde compramos: el mercado, el comercio del barrio, el mercadillo, etc, o nos divertimos (bares, cine, sala de baile). Es el ámbito donde se desarrolla la vida cotidiana del barrio (fuera de la casa y fuera del trabajo), junto con los otros ámbitos institucionales (la guardería, el colegio, el centro de salud, el polideportivo, etc.) o asociativos, y donde se construyen muchas de las pautas de conducta y socialización.

bulevar.jpg

El Proyecto Bulevar, ejemplo de actividad extramural en ámbito del espacio público, es una iniciativa del equipo del CMSc de Puente de Vallecas y pretende recuperar este espacio urbano situado en centro de Vallecas. Fuente foto: Madrid salud

En este ámbito, el encuadre de trabajo por excelencia (del profesional de la salud comunitaria) es el encuadre informal. Ya hablamos que, aunque es posible trabajar en este ámbito sin perspectiva comunitaria (dábamos el ejemplo de la charla estándar, el reparto de folletos o la toma de tensión), esta “salta a los ojos” cuando estamos trabajando “en la calle”. Por algo es el ámbito en el que “pega menos” que nos pongamos la bata (la textil y la mental). Otra vez, la estética nos guía sobre la ética.

Vivienda (ámbito privado)

Es el ámbito familiar. Donde nos protegemos del exterior. No solo de quien nos pueda atacar o robar, sino de la mirada del vecindario, de otros familiares o de las instituciones. Donde conseguimos la intimidad. Donde nadie del afuera puede mirar cómo nos alimentamos, cómo vestimos, qué sexualidad tenemos, a qué nivel de higiene, limpieza, orden o desorden estamos acostumbrados, nuestro ocio y pereza, el cuidado o descuido familiar. A veces, no solo conseguimos intimidad en este espacio, sino también soledad no deseada, soledad sentida, incluso cuando vivimos con otros. Es el lugar de refugio tras la jornada laboral o escolar. Aunque a veces también un lugar de sufrimiento, sometimiento y secretos familiares tóxicos. Es nuestro reino o nuestra república independiente (como dice IKEA), donde rigen nuestras reglas, que pueden ser más o menos democráticas en el caso de los hogares compartidos.

5890-2955-adultos_3

Exploración médica en una visita domiciliaria

Los profesionales que entran en estos hogares tienen que ser llamados. Se les tiene que abrir la puerta. Lo cual se hace de forma excepcional. Las visitas domiciliarias de los sanitarios se realizan fundamentalmente por avisos (llamadas), cuando no queda más remedio (el paciente no puede desplazarse al centro de salud). Aunque también se realizan visitas domiciliarias programadas, especialmente por parte de enfermería y en el caso de pacientes crónicos. Desde este punto de vista, puede llegar a convertirse en una actividad central en la Atención Primaria con mayor vocación comunitaria o para el llamado abordaje estratificado de la cronicidad.

La visita domiciliaria es un ejemplo de trabajo de encuadre individual, en el ámbito extramural y que puede realizarse con o son perspectiva comunitaria. En el primer caso, cuando se aprovecha la visita para conocer el contexto de vida del paciente (sus determinantes sociales y familiares); en el segundo, cuando el profesional se limita a realizar lo mismo que en el ámbito intramural (la consulta), con una mirada centrada en el cuerpo, sus síntomas y signos. Es una perspectiva con “la bata mental” puesta.

En un tiempo en el que hay preocupación social por la soledad no deseada (especialmente, cuando aparecen noticias de que se ha encontrado a un o una anciana muerta en su casa desde hace semanas, incluso años, en absoluta soledad), y en el que muchos lo entendemos como emergente de no-comunidad (de debilidad de los lazos comunitarios de cooperación y ayuda mutua), el acceso a la vivienda es un reto del trabajo comunitario. Requiere mucha habilidad para generar confianza y superar el estigma que sufren las personas que se sienten solas y se avergüenzan de ello.

Finalmente, debemos recordar que entre el ámbito del espacio público y el de la vivienda, hay un espacio de transición público-privado que es el portal, las escaleras o los espacios interbloques (patios o jardines comunes). Ha habido iniciativas muy imaginativas para aprovechar este espacio para generar vínculos comunitarios (véase proyecto “La Escalera” y las guías que elaboramos en Madrid Salud en alianza con este proyecto y que os podéis todavía descargar en estos enlaces: “La escalera, cómo construir una comunidad de vecinos”…y “Claves para fortalecer las comunidades de vecinos y vecinas”.)

como_construir_comunidad_vecinos_vecinas

Portada de la Guía “La escalera, cómo construir una comunidad de vecinos”

Aunque admitirían otras ordenaciones, las diferentes categorías antes descritas de los posibles ámbitos o escenarios se han situado en un gradiente que va desde lo más público a lo privado; o más precisamente: desde el ámbito público-institucional al público-comunitario y de ahí a la privacidad del hogar. Una transición desde espacios controlados y definidos por la institución (aunque no sea la propia del sanitario/a) a espacios controlados por el vecindario organizado, hasta llegar al espacio más privado y blindado al control institucional (si no contamos a la institución que tenemos inyectada en nuestras venas). A medida que trabajamos en un extremo u otro de este gradiente público-estado/ público-no estado/ privado, sentimos más o menos inseguridad y necesitamos actitudes diferentes para ser eficaces.

Diapositiva1

Esquema tridimensional Perspectiva-Encuadre-Ámbito, en el que se aprecia el gradiente (desde el ámbito público-institucional al público-comunitario y de ahí a la privacidad del hogar) de las categorías de Ámbitos o Escenarios-

Ámbitos de los CMSc

Una vez repasados los ámbitos o escenarios posibles, cabe preguntarnos por curiosidad: ¿Y en qué ámbitos se trabaja lo comunitario en los CMSc y en Madrid Salud? Según nuestra última evaluación[7], en el año 2018, el 33% de las actividades grupales de los CMSc se hicieron en los propios CMSc (ámbito intramural), y los dos tercios restantes en el ámbito extramural, destacando el ámbito educativo, donde se desarrollaron el 42,6% de los grupos. Las actividades comunitarias (llamadas como tal siguiendo la definición usada en nuestro sistema de información: ver Registrar las actividades comunitarias) se hicieron en un 27% en el ámbito intramural y en un 73% en el extramural: 32% en el ámbito asociativo (asociaciones y ONG’s), 18,6% en el ámbito educativo, 7,5% en el deportivo (polideportivos), 3,3% en el espacio público (al aire libre), 2,2% en centros de mayores y 0,6% en el ámbito laboral. Sin embargo, muchos de los proyectos piloto comunitarios de la Estrategia Barrios Saludables y de Madrid Ciudad de los Cuidados, han tenido un uso más intensivo del ámbito extramural, abarcando algunos también incluso el ámbito privado de la vivienda, como es el caso del proyecto piloto de prevención de la soledad no deseada.

—–

Este post forma parte del texto “Individual, Grupal y Comunitario: revisando un esquema de la Salud Comunitaria”, editado en las siguientes entregas (los enlaces activos son de las ya publicadas):

  1. Resumen
  2. De las batas a las botas
  3. Cómo lo categorizan otros y otras
  4. Lo comunitario, según la teoría de los ámbitos de Bleger
  5. Registrar las actividades comunitarias
  6. Orientación comunitaria y ámbito comunitario
  7. Perspectiva
  8. Encuadre
  9. Ámbito
  10. Cartografía comunitaria
  11. Epilogo

NOTAS Y REFERENCIAS

[1]Escenarios para la salud (Settings for health): los lugares o contextos sociales en que las personas desarrollan las actividades diarias y en el cual interactúan factores ambientales, organizativos y personales que afectan la salud y el bienestar. (…) Como ejemplos de escenarios se pueden citar los centros de enseñanza, los lugares de trabajo, los hospitales, las poblaciones y las ciudades.

[OMS. Glosario de Promoción de la Salud, 1998. Traducción Ministerio de Sanidad. Accesible en: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/docs/glosario.pdf%5D

[2]Siguiendo este concepto de la OMS, en el estupendo libro de Colomer, C. y Álvarez Dardet, C. “Promoción de la salud y cambio social”, Masson, Barcelona, 2001, se habla de entornos saludables y se distinguen: centros de salud saludables, hospitales saludables, escuelas saludables, empresas saludables, medio penitenciario y ciudades saludables.

[3]Bleger usaba ámbito no como lugar o escenario de la acción, sino más bien como dimensión (individual, grupal, institucional o comunitaria) para contemplar un problema; cada uno de estas dimensiones requería unas lentes (o una distancia de foco) y unas herramientas diferentes, por lo que defendía que si la Psicología se quería hacer Grupal o Social, no podía seguir con los esquemas epistemológicos y metodológicos de la Psicología Clínica.  Lo mismo que creemos que es aplicable a la Medicina: si quiere hacerse Social, en relación a su referente dominante de la Medicina Clínica

[4]Principalmente, aumentar los espacios para reuniones grupales, a costa de consultas. También el convertir las salas de espera en espacios de encuentros (poner pequeñas mesas redondas entre las sillas), lectura o de juego para niños. La revisión del espacio de recepción es otro reto de forma que sean lo más inclusivos posibles y se eliminen las barreras de acceso, tanto físicas, como psico-sociales. Finalmente, es pensar en espacios que se pueden ofrecer a la comunidad, tanto dentro (salas para reuniones de asociaciones), como fuera (por ejemplo, la construcción de huertos comunitarios en las zonas del perímetro exterior, previstas para plantas ornamentales.

[5]Definición construida a partir de dos fuentes: https://fp.uoc.fje.edu/blog/educacion-no-formal-informal-y-formal-en-que-consiste-cada-una/y https://es.wikipedia.org/wiki/Educación_informal

[6]Jan Gehl. “La humanización del espacio público”. Editorial Reverte. Barcelona 2013. Ver: Javier Segura del Pozo “ “La humanización del espacio público: el urbanismo de la salud comunitaria”. Blog “Salud Pública y otras dudas” 1 de mayo 2017. Accesible en: https://saludpublicayotrasdudas.wordpress.com/2017/05/01/la-humanizacion-del-espacio-urbano-el-urbanismo-de-la-salud-comunitaria/

[7]“Evaluación de la Subdirección General de Prevención y Promoción de la Salud 2015-2019”. Madrid Salud. Documento provisional, octubre, 2019.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .