Desmontando la supuesta dicotomía entre libertad y seguridad de la salud pública

Javier Segura del Pozo, médico salubrista

Os dejo la grabación completa de la charla-coloquio a la que fui invitado el 20 de enero de 2022 por la Asociación Vecinal de Tres Cantos, el municipio madrileño donde resido desde hace 30 años. Era la segunda parte de un acto anterior, titulado «Las frágiles costuras», celebrado el 14 de junio de 2021, es decir, siete meses y dos olas pandémicas antes de este evento.

Además de repasar lo sucedido y vivido desde la ultima cita, esta vez me centré en intentar desmontar el supuesto de la dicotomía entre libertad y seguridad en la salud pública, en general, y en la gestión de la pandemia, en particular. Dicotomía que, en nuestra Comunidad Madrid, fue traducida arteramente y extrapolada a la supuesta dicotomía ayusiana entre libertad o socialismo, para crear un marco mental en el que la libertad se asocie al liberalismo (mejor dicho, al neoliberalismo) y las pulsaciones securitarias y autoritarias al socialismo.

Para esta reflexión, que incluye una sobre «el doble filo de la salud pública», como área profesional y del saber, y sus tres formas de relacionarse con el poder establecido (justificadora del status quo, reformista o a pie de barrio), he usado materiales que ya son conocidos de sobra por los lectores del blog. Principalmente, el texto preparado para el XV Congreso Nacional de Bioética, recientemente editado en este medio.

¿Es «Libertad vs Seguridad» el gran conflicto en la gestión de la Salud Pública? 

¿Es «Libertad vs Seguridad» el gran conflicto en la gestión de la Salud Pública? 

Javier Segura del Pozo, médico salubrista

(Ponencia preparada para el XV Congreso Nacional de Bioética, Vitoria, 6 nov, 2021, cuyo texto se puede descargar aquí:

Gracias por invitarme a este Congreso de Bioética que ha sido una oportunidad de conocer un nuevo espacio tribal desconocido para mí: la tribu de la bioética (entiendan que uso la palabra tribu con todo el cariño[1]).

Tres confesiones previas

Sin embargo, debo empezar con tres confesiones: La primera, es que yo no he hecho el master de Bioética de Diego Gracia[1b], ni he asistido a las clases del profesor Domingo [1c], por lo que no me siento capaz de debatir con el lenguaje, códigos y conceptos de la bioética, y deben, por lo tanto, perdonar mi ignorancia y probables imprecisiones y confusiones conceptuales. La segunda, es que les confieso que cuando hace unos meses me encargaron una ponencia para una mesa que llevaba el titulo “Libertad y seguridad, el gran conflicto en la gestión de la salud pública”, me puse a la defensiva, pensando que, de nuevo, se nos acusaba al sector profesional de la salud pública (SP, a partir de ahora) de ser unos déspotas. 

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